jueves, 31 de julio de 2014

Prólogo Novela Negra

Nace en Estados unidos pero a la velocidad de la muerte se expande por el mundo. La corrupción, el miedo, las atmósferas agobiantes, violencia extrema, injusticias. Los malos no son tan malos como los buenos buenos. Las muertes no son necesariamente el fin de los hechos ni el objetivo principal. Sus tramas y desarrollos son más significativos. Leídas en vocabularios corrientes, donde la prole tiene en común su poco hábito a la lectura, sus demasiadas necesidades de vida, no es de extrañar su fácil lectura en estos inicios. Poco que pensar y mucho que reflejar de sus propias experiencias coetáneas.    Sus protagonistas ni son perfectos ni son personajes de admirar. Son pura decadencia y derrota. La acción es tan trepidante cómo la vida que la protagoniza. Violenta, movida, nada erudita. Ya dije que los buenos no son tan buenos, la línea del bien y el mal en estas novelas se traspasan por ambos lados con demasiada intensidad. Las debilidades humanas están descaradamente descarnadas, lujuria, codicia, odio, rabia, poder. 
Los finales inesperados con absueltos por los pelos debido a ciertas circunstancias del honor de personajes que ni lo describen sus autores. 
Y claro está los cuatro protagonistas son claramente definibles. El policía en todas versiones, guardias, policías, detectives. El malo igualmente en los artículos del código penal. Las víctimas, muertos, muertas, violadas, robadas, ultrajados. Y por último la Justicia. El más alto grado de superioridad en el desarrollo de estas novelas. La que manda y ordena. A quien se sirve y se justifica. La que empapela y deniega. Y muchas veces la más protagonista de las historias. 
Las tramas trepidantes, lenguajes depauperado, dan más importancia al desarrollo de la acción que al crimen, describiendo la oscura sociedad donde conviven. El sarcasmo, la ironía, las dotes de deducción nada ortodoxas. 
La ética, en todos los casos, está a la orden del día. Unas veces desde dentro y las más desde fuera. 
Robos con violencia, asesinatos por venganza, secuestros por dinero, homicidio por venganza, el poder que más corrompe. 
No voy hacer un estudio sociológico de estos personajes, pero está claro que están cortados por un patrón de bajo nivel cultural y por eso dejan las suficientes herramientas para que los buenos lleguen casi siempre al término de sus indeseables hazañas. La cultura, el conocimiento, los estudios y las más veces la experiencia son las claves de este tipo novela. 
Los métodos que se usan para descubrir al malo son muchas veces deducciones maquiavélicas, y otras de una de una pulcritud exasperante. Hay acciones que se desarrollan por parte de los protagonistas, ya sean de cada uno de los tipos que hemos descrito, sin moverse de su lugar, sin estar en el sitio del delito, sin necesidad de más pruebas que sus propias deducciones, llegan a conseguir resolver los casos con asombrados resultados. 
El suspense en estas novelas, sin ser vital en su desarrollo, marca un ritmo siempre constante. Te hace seguir leyendo esperando los desenlaces que tu propia cabeza va imaginando, adelantándose, muchas veces a la pura realidad de la novela, y con cambios, decepciones y en otras aciertos. 
Parece que estamos destacando las más negras miserias humanas que todos llevamos dentro. Pero que muchas veces desbordamos nuestro mínimo nivel de estabilidad y sale la mugre a pasear por doquier. 
Ese pecado original que todos portamos solo nos carga el mal sobre el bien en casos contamos, dejando a nuestra libertad actuar de un modo u otro.  
Todo esto y mucho más podremos leer en este maravilloso libro al que muchos le hemos dedicado nuestro esfuerzo de unir historias de la vida y llevarlas al papel con tramas negras. Algunas muy negras.  


Desprecio



En cualquier sitio espera un reconocimiento. Luego llega el desprecio. Nunca te has esforzado más por conseguir que lo que se esperaba de ti fuera lo mejor que podías dar. Hacer que el amor de tu vida sea la ilusión de su vida. Tu esfuerzo por estar en sus sentimientos día y noche. Por ser el centro de su vida, por hacer que se sienta el ser más amado y reconocido de la tierra.
Pero llega el desprecio. Llega la humillación, la negación de mi existencia. La inferioridad en la que me deja, solo es comparable al odio que puede sentir en cualquier momento hacia mí. Solo hay un paso. "Que malo es conocerse" la familiaridad debería crear atracción positiva siempre, pero lo malo es la excepción. Repele, critica, bloquea, enferma y por último desprecia. Son las reacciones más importantes por las que una relación de pareja se destruye.
Ya no quiero seguir viviendo contigo aunque siga enamorada

martes, 22 de julio de 2014

Efecto Mariposa


Efecto mariposa. Aleteo de las alas provoca un tsunami. Dentro de un pequeño caos en tu interior cualquier ligera inestabilidad o cambio puede provocar ese gran terremoto en tu vida.
Romper el paso para no derrumbar el mayor puente construido por los romanos con la uniformidad de las frecuencias.
Soplar con una tenacidad y firmeza en una campaña de 1500 kilos hasta que su badajo sea capaz de tocar la pared y hacer sonarla.
Las frecuencias de las cosas en un mismo orden, la capacidad de la constancia en el trabajo. El empeño en conseguir los imposibles para otros, es solo una cuestión de confianza en ti mismo.
Si el famoso efecto mariposa lo podemos intuir dentro de ese pequeño caos inicial y saber que el simple y un único aleteo puede desembocar en la mayor destrucción de la humanidad, antes de que aletee mejor que se serene.
Un columpio con un niño sería capaz de girar 360 grados empujado por la mínima fuerza de su hermano menor, siempre que perseverara un poco hasta que la inercia del peso ayudara a conseguirlo. Al igual que soplar en un lado de la campaña de mayor peso de la catedral más grande de la humanidad, siempre que la cabezonería iguale al peso de la campana.

Las palabras que más he repetido y las que más énfasis quiero poner son constancia, empeño, cabezonería, frecuencia, perseverancia, tenacidad, firmeza, confianza, posible. Y muchas más que tu propia cabeza tiene ahora en la mente. Todas y más son positivas. Crean estados de ánimo seguros, firmes, eficientes. De alta estima. Reafirman tu carácter y personalidad, eliminan negatividad, ayudan a superar miedos, te retan a cumplir metas. 

viernes, 11 de julio de 2014

Leer



Me gustan poco las citas de autores o de personas que se dedican a buscarlas y a darles más importancia que seguramente les dió el autor de las mismas. Yo mismo he escrito muchas frases, algunas de una profundidad e importancia que podrían grabarse en el granito más duro. ¿Y para qué? 
Pero una queridísima prima me mandó hoy una foto con unas frases de José Luis Borges que decían algo así que hay tres verbos que su imperativo no les sienta nada bien. Amar, soñar y leer. Y además les decía una enseñanza a sus alumnos: Que si algo de estos verbos no les apasionaban no siguieran. Fuera malo o bueno lo que estuvieran haciendo.
Leer una gran novela, según el criterio de casi todos, que no te guste es mejor no seguir con ella. Sea de Cervantes, de Borges o de Shakespeare.
No leas algo que no te haga feliz. No se puede obligar a nadie a serlo. La lectura es una de esas formas. La lectura debe entrar por los cinco sentidos. Llenarte, engancharte desde el principio.  El libro te puede ayudar a ser feliz pero no hacerte infeliz. 
Decía un gran entendido en vinos que solo hay dos clases de vinos el bueno y el malo. Pues eso. Cada uno apreciamos muy distintamente lo bueno y lo malo.  
Cuantos libros hemos empezado y en las primeras hojas los hemos aparcado. Algunas veces para siempre. Y otros sin ser obras maestras los releemos una y otra vez.
Borges lleva razón. Como no, apasiónate solo de lo que te hace feliz en ese momento y engrandécelo, auméntalo, haz que sea tu centro del universo en ese momento. Serás pleno de felicidad. Nadie te la impone. Solo fluye hacia ti. Deja que entre poco a poco. Ya llegará su plenitud.
Y si no es así. Apárcala. Déjala. No la olvides. Pero no te agobie. Tendrá su momento en tu vida. Y si no lo tiene es que Calderón de la Barca, Unamuno, Machado, o Borges no te hacen feliz. Otros te harán. Marín, Quintero, Sánchez, quien sabe. 
Disfruta, se feliz con la lectura.

A Reme

miércoles, 9 de julio de 2014

La Ira


Cuando Salomón, en su gran juicio, quiso partir en dos al bebé para dar a cada madre un trozo, la verdadera enseguida dijo que se lo entregarán a la otra madre.
Cuando dos grandes sabios intentaron iniciar una discusión para poder entender las pasiones del ser humano y colocaron un ladrillo en el centro de los dos, diciendo uno de ellos que el ladrillo era suyo. Y el otro debería contradecirlo diciendo que era también suyo. Pero contestó: bueno si es tuyo quédate con el ladrillo, no vamos a discutir por esto.
Discutir hasta los extremos de la ira y la cólera, donde perdemos la realidad de las cosas solo nos lleva a aumentarla. Si a un amigo le comentamos nuestro gran enfado y que estamos encolerizados por ello en ese momento nuestro estado de ánimo vuelve a la serenidad y normalidad. Y si no lo hacemos con un enemigo seguirá aumentando hasta el punto de que los cambios pasan de ser psicológicos a físicos, disparando la adrenalina, la tensión y posibles consecuencias cardíacas. 
La ira, la cólera nos transforma físicamente. Perdemos nuestra felicidad en el semblante, perdemos el color sonrosado de nuestro cuerpo, la paz, la calma, el sueño dejan de pertenecernos
Del temor, la debilidad, la falta de confianza nace la ira. Nos frustra, nos debilita, nos apaga y nos enoja.
Los que antes eran nuestros amigos, los que nos ayudaron ahora desconfiamos, nos sentimos huidizos, perdemos todo lo que antes teníamos. Podemos llegar a la furia extrema, a la agresividad verbal y aún más a la física contra quien nos creamos que nos ha contrariado. Pero aún hay más. Podemos descargar toda esta negatividad extrema en nosotros mismos. En la soledad hacernos daño, físicamente y directamente.
No es el primer escalón, antes pueden ocurrir actos que nos lleven a estos extremos. Temor, frustración, contrariedad a hechos o situaciones en las que estamos o creemos que llevamos razón, celos, amenazas,  cansancio, turbación, humillación. Pueden ser los escalones que nos lleven al rellano de la explosión. 
Sí conseguimos darnos cuenta que la escalera ya está a mitad de nuestro recorrido podríamos muy bien parar y empezar a bajar esos escalones.


Sí no somos capaces de ver los escalones y llegamos arriba es mejor no comentar los efectos maliciosos de esta emoción. 

viernes, 4 de julio de 2014

La Fuerza de Vivir

La fuerza de vivir es el coraje y ganas que tenemos que poner todos los días para enfrentarnos a la vida. A nuestros propios miedos, obstáculos. Sin sabores. Situaciones difíciles, complicadas. Está claro que don ganas de superarse siempre, de sobreponernos a las dificultades.
¿Pero qué problemas, dificultades, obstáculos, impedimentos tiene un ser recién nacido? Ninguno.
No sabe nada de la vida. No entiende de oposiciones, de miedos, solo sabe que tiene que vivir. No tiene más razones, no comprende nada. Está en la vida porque ha nacido. Parece una perogrullada pero es cierto. Solo tiene el instinto de la vida. No hay en su cabeza, en su entendimiento nada que le haga superar escalones de vida. Aun no sabe que los tendrá. 
Pero os aseguro que coraje por vivir si lo tienen. Algunos nacen con mil problemas físicos o psíquicos que por ley natural les dejan la vida en solo unas horas y ellos se empeñan en contradecir a todos. A la naturaleza la primera, s los facultativos los segundos y a su propia familia los terceros.
Nunca entenderemos el porqué. Pero se aferran a un hilo de su propia vida para tejer una gran madeja de fuerza, toman la decisión de vivir a costa de cualquier cosa que se le impida. No saben nada, no entienden nada, no comprenden nada, y no razonan nada. Solo vida. Y viven. Yo consiguen. Algo llevamos dentro que sin ser bagaje si es una marca ya de identidad. Es vivir.
Algo tiene que tener la vida para intentar vivirla sin saber ni entender lo dura, difícil y complicada que luego la tendremos. Merece la pena agarrarse a ese dedo de tu madre y demostrarle que la vida sin saber más hay que vivirla.
Todos deberíamos tener consciencia de ese esfuerzo instintivo de vivir y damos ejemplos con sólo unas horas, que no días, de vida.

Va por ti valiente 

jueves, 3 de julio de 2014

Por ti



Es más cómodo, práctico y llamativo porque quedas muy bien dándole al "me gusta". Así demuestras el interés por dos cosas. Una porque estas pendiente de lo que publica tu "amigo del facebook " y la segunda por el interés de lo que realmente dice ese amigo.
Pero queda demostrado que en ese mundo virtual e irreal de facebook es para ver que hacen el resto y sobre todo para darte un baño de vanidad y autoestima total. Cuanto más "me gusta" tengas en algo que pones más importante eres y te sientes. Parece que hay que seguir y que te sigan cientos, miles de lo que ahora se llaman "follower", seguidores. Si no es así no eres ni serás nadie en el mundo de facebook. Además ya hay técnicas. Darle a todo y a todos "me gusta". Es una de las formas de conseguirlo. Pedir amistad a todo personaje, amigo, seguidor o personajillos, de los que se mueven por aquí.
Cuando alguien coloca algo, una foto con un mensaje muy profundo, muy típico en estos momentos, ¿quien se dedicará a colocarle imágenes perfectas con frases aun más perfectas? ¿Quién sacará noticias falsas, antiguas, sin sentido que le dan credibilidad a pies juntillas de ser ciertas en el momento de colocarse?
Algunas veces, y son las menos, alguien pone, sube, coloca en sus biografías algo con sentido, una frase, una imagen, un enlace a un vídeo, que realmente le afecta y sobre todo le identifica en ese momento. Y sí, le damos a "me gusta" de nuevo.
Pero aun voy a más. Hay más peros. Pero son tantos amigos, tantas cosas, tantas imágenes, vídeos, frases, comentarios, escritos que es imposible saber que es bueno o malo. Que es cierto o falso. Que es importante o nimio. Que merece la pena o no. Que utilizamos el "me gusta" con una velocidad inusitada. A lo fácil vamos. A la imagen, a la frase corta y pico más. Al resto "me gusta" y a otra cosa mariposas. No hay más tiempo para más. Entre el poco tiempo que algunos tienen para entrar en este casi "ludopático" sitio y a los que se pasan viviendo dentro del mundo irreal de la red y que lo hacen más real que lavarse la cara por las mañanas. Estamos listos.
Ni son capaces de reflexionar un poco en cada "me gusta". Si es realmente importante no solo para ti, sino también y sobre todo para la persona que lo subió. 
Damos al "me gusta" y listo. Colocamos el primer comentario que nos viene a la cabeza. Publicamos nuestra intimidad a manos llenas.
Vivimos en un mundo que nada tiene que ver con una cocina, con hacer la cama, con apretar las tuercas de una rueda, de leer un libro en una biblioteca en silencio, de ir al cine, de conversar con tu pareja, de abrazar a tus hijos después de haberles explicado la lección, de una cena con amigos, del disgusto por el despido de un compañero.
Hemos o estamos perdiendo el sentido de la realidad. Y si has sido capaz de llegar hasta aquí leyendo esto, que sepas que lo he escrito por ti. Si sólo por ti. Tú has visto la realidad de la vida. Te interesan de verdad tus amigos. Eres capaz de ganar ese pequeño tiempo en preocuparte por leer, ver, mirar y saber que pasa a tu alrededor. Tu "me gusta" será de verdad. Lo has leído. Y te ha interesado.
Así que tu eres a los que siempre escribo y por tí lo seguiré haciendo. Salgan cosas buenas o malas. Pero todas del corazón y de la locura de mi cabeza.
Y si esto lo ves como una crítica, estoy de acuerdo también contigo.

Por ti, siempre por ti. 

miércoles, 2 de julio de 2014

Coseria su vida


Su vida era un remiendo entero, una serie de costuras deshilachadas, se le escapaba en cada juerga; cada noche,  un jirón nuevo y los hilos de su savia colgando de los sietes de su pellejo.
Había perdido casi todo. Pero aún le quedaba su traje, su piel, su cabeza...
Mañana cosería su vida.


Relato premiado en el libro "Erase un Microcuento II"

lunes, 23 de junio de 2014

Embarazo



Hay épocas de mi vida que solo veo barrigas embarazadas, solo veo coches de bebes, miro a las mujeres y las únicas que andan son con barrigas enormes, miras las tiendas y no encuentras ropa normal, únicamente de embarazadas y de bebes. En la tele solo hay anuncios de comida para ellos, y las revistas del corazón solo sacan a las que están preñadas o acaban de parir enseñando a su niño.

Los anuncios de coches salen los que tienen adaptadas las sillitas de niños, y los colegios nada de universidades, solo los de preescolar. Los libros de ayuda al parto, las amigas dando consejos y los papas buscando gimnasios de ayuda al nacimiento común.

Los relojes biológicos maternales no solo son de las mamás, los hombres también los tenemos, o por lo menos a mi me pasa de vez en cuando. Me distorsiona la realidad de mi vida cotidiana, veo cosas que antes no veía, dejan de aparecer cuerpos esculturales para disfrutar de embarazadas preciosas.

Será nuestro lado femenino que periódicamente nos golpea para que no perdamos la pura realidad de nuestro sexo. Hombre-mujer continuamente.

Y eso me gusta, lo disfruto, me llena, me compensa. Y aunque parezca una contradicción me siento más hombre que comprende mucho mejor al resto de los sexos. Si sexos. No sólo hombre, mujer. Que hay más. Muchos más de los que a veces imaginamos. Somos ostras en el sexo. Tenemos varios a la vez.

Y en esta situación me encuentro ahora, viendo mamás embarazadas, niños en coches recién nacidos, tiendas llenas de ropa para ellos e inmerso, más veces de las que imagino, en conversaciones de ginecólogos, tocólogos y leches maternales.


Espero que no se me pase nunca. Es una muy bonita situación periódica a lo largo de mi vida. 

domingo, 22 de junio de 2014

Dolor Muerte



Y ahora va y se muere. Nos dejo la nostalgia dentro del cuerpo. Ni si quiera esperó un momento a ver la muerte como es de verdad.

Dura. Muy dura, pero real. Dejó su oscura tristeza. La ausencia de su ser.

La muerte siempre es para los vivos. Los muertos no tienen sensación. De nada. Están muertos. Siempre se habla de ella con los demás vivos.  Sin saber realmente lo que es.

Es toda imaginación. Especulación en muchos casos. Y en realidad creamos una muerte especial, en cada caso, que nos convenga y nos convenza de lo que hay después. Nada podrá decirnos lo que es. Ni nadie nos dirá lo que hay.

Solo los que tienen miedo en su vida temen a la muerte. Aunque generalizar siempre es equivocarse. Las excepciones vendrán por defecto o por exceso. Pero la muerte es tan real como la vida.

Yo pienso en la vida. Nunca pensé en la muerte como algo negativo. Es mas. La conozco. La disfruto. La vivo con la mayor pasión posible. Y en muchos casos, muy egoístamente. Para lo que dura. Muchas veces son los demás quienes te la arruinan, te la cambian, hacen de tu vida la suya. No te dejan vivirla. Por eso me vuelvo egoísta. No quiero otra vida que la que elijo, me marco, diseño y vivo. Quiero en cada momento lo mejor que voy a sacar de élla. Siempre encuentras algo o alguien que te la fastidia. Solo quiero vivirla intensamente.

Se lo que hay después. Ya viví en el otro lado. Ya lo conté. Y me gusta. Me gustó. No hay nada malo, nada con lo que no se pueda seguir "viviendo".

Pero más me gusta la vida. La mía, la nuestra, la vuestra, la de todos. 

Poco a Poco



Poco a poco, día a día fue entrando en mi.
No hay amores iguales, solo hay amores distintos.
De mariposas, de flechas, de pasiones ardientes.
Serenos, y tranquilos,
Los que van deprisa.
Los que van despacio.
Los que vuelan, los que pasean.
Los que crecen con agua, los que suben con sol.
Los que besan, los que muerden.
Los que nacen y los que mueren.
Los de niños, los de ancianos.
Los de jóvenes, de los maduros,
Los de madres, los de novios,
Los de parejas, los de casados.
Los que no quieren que pase el tiempo.
Los que el tiempo les vuela
Los que corren cómo años.
Y los que aburren en segundos.
Todos son amores.
Y todos tienen su vida.

Solo hay que tener una vida para vivirlos

viernes, 20 de junio de 2014

Un Sueño extraño


Un sueño extraño de superación y autoestima tuvo aquella noche. Alguien que era el último mono de la clase después de 16 años. El títere al que todos tiraban bolas cómo centro del mayor desprecio y sobre todo Carlos. Era el canalla mayor, ser despreciable hasta el extremo de haber mirado el suicidio en más de una ocasión. De palizas tanto físicas como psicológicas estaban llenas las más de 500 semanas de su vida paralela a la de Carlos. 
Aquella mañana de vacaciones sufriría de nuevo el acoso de Carlos en sus marchas a lo largo de los acantilados. Le gustaba a primera hora de la mañana, sin testigos que le molestara en sus largas caminatas. Pero ese Carlos le buscaba casi siempre para mofarse de él. 
Venía a su encuentro corriendo, era un gran deportista.
Pero a la segunda palabra de insulto, tropezó con una piedra y cayó por el acantilado.
Nunca más bajó su autoestima.



martes, 17 de junio de 2014

Miedo a...



No tener miedo a que te muevan, no tener miedo a perder a los tuyos, no tener miedo a lo desconocido, no tener miedo a empezar una y otra vez cosas nuevas, no tener miedo a experimentar, no tener miedo a fracasar, no tener miedo a tu propia vida, no tener miedo a intentarlo, no tener miedo a fallar. No tener miedo a la noche, no tener miedo a la oscuridad, no tener miedo......
¿no  será que tenemos miedo a nosotros mismos? Y solo es una excusa a no enfrentarnos con la realidad de la vida.
Somos jóvenes, somos muy mayores, somos inexpertos, tengo mala suerte, me da miedo el éxito, no estoy a la altura, no se dirigir, no me gusta que me manden, todo son disculpas, pretextos para no hacer lo que realmente debemos. 
No tener miedo, eso es lo que en la vida da seguridad y estabilidad emocional. No es nada fácil tener la autoestima por las nubes, no es fácil enfrentarse a la vida por derecho, no es cómodo ser como eres en realidad.
Todos esos miedos son en realidad no ver que los demás son igual que tú y que todos podemos llegar a ser lo que cada uno queremos. Nos agobian los miedos, nos abruman. ¿No sería mejor enfrentarse a cada uno de ellos según van surgiendo?, no nos de pereza a ello, cuanto antes mejor, son más pequeños y fáciles de solucionar. Arreglemos el más urgente, la situación mas cercana e importante, eso nos dará confianza, vuelca en ese momento toda tu energía en conseguir tu triunfo, y gústate resolviendo lo que tu quería conseguir.
No te excuses, no te de pereza, frena ese primer miedo de la mañana, volverá tu seguridad y tu estima.

Solo tenía 20 años



Tumbado en la camilla de un hospital, en la sección de boxes, vaya nombre para designar a un espacio lleno de camillas y sillones llenos de enfermos doloridos en espera de un resultado, de cariño y afecto, de atención y de intimidad, descubrí la cara de sufrimiento real en una criatura de menos de la veintena. Más de veinte personas estábamos allí. Desde un simple dolor de lumbago, hasta la extinción de la vida de una anciana casi centenaria, de un brazo roto a una posible apendicitis, de un ataque de alergia agudo a una borrachera del 15. Todas eran unas caras claras de su estado. Allí no es fácil estar sin estar realmente donde se debe estar. Los que se hacen y no son, no están.
Esa cara no era la normal del resto. Esa cara no era a de una enfermedad de boxes. Esa cría ni se quejaba, su expresión corporal no era la normal y lógica de ese sitio.
Mira que la fauna era atípica. Pero no era una la habitual. No era pareja dentro de ese sitio. Desentonaba. Destacaba para un observador cómo yo. Del borracho con media camisa y pantalones por debajo del culo, más sucios que si los hubiera sacado del basurero, ya chistoso sin gracia. A la chica de pantalón short con una apendicitis agarrándose la tripa y mueca de ningún amigo. Al señor agarrado a los brazos del sillón cómo si fueran sus bastones de vida intentando que el oxígeno entrará más rápido que el huracán más fuerte. A esa cara de tez amarillenta que la sábana le cubría hasta la barbilla, boca abierta esperando el último soplo de su existencia. Con la caricia de su hija viendo en sus ojos como se escapaba lo más querido sin poder hacer nada. Toda una fauna de enfermedades, unas comunes otras de muerte y donde todos más o menos sabíamos de los otros.
A voces gritaban tu nombre para saber donde estaba tu sitio y llevarte a un quirófano, a una radiografía. A un box donde el médico te diría que el alta te la daba ya o que tu familiar venía a traerte una botella de agua para un análisis de orina.
En 3 horas da para mucho. De estar casi solo a no poder meter una camilla más. Hay fotos fijas que pueden ser equivocas en cualquier situación. 
Pero aquella chica de veinte años seguía y seguía allí. Sentada en un sillón. Gotero en su vía y vida que se iba. La única que no pronunció palabra, ni queja, ni quejío. La única que se mantuvo sin mirada, sin ver. Sin estar. La única que nunca salió del hospital con vida.

Solo tenía veinte años. 

lunes, 16 de junio de 2014

El que Ama


Cuando se terminó de amar pocas palabras quedan por salir, muchas lágrimas, algunas a borbotones otras ahogadas en nudos imposibles de deshacer. En caricias truncadas, en deseos de besos apasionados, en miradas ciegas con ojos vivos. Vacío total lleno de desesperanza. Esclavo de tu corazón. En espera de palabras llenas de malditos silencios. Carmines en los recuerdos de labios llenos, rojos y rosas, tierras y cálidos. Lágrimas saladas que inundan océanos. Sueños de pasiones de cuerpos inexpertos erizando los anhelos perseguidos. Orgullo henchido de errores convencidos. Colocarte en lugares que nunca tuviste sitio. Promesas dichas y nunca cumplidas.

El que ama, siente. Y el que siente vive. Y el que vive sufre.

miércoles, 11 de junio de 2014

Una Pizza


La caja cuadrada solo es el envoltorio de un círculo perfecto que triangula un centro perfecto con las piernas y brazos. Somos el ombligo del mundo porque lo dijo y lo demostró Leonardo da Vinci.
La caja de la pizza cuadrada encierra el círculo perfecto de la comida. Lo más importante de su interior. Pero como siempre, comerte todo de golpe sienta mal. Por eso el ombligo, ese punto a veces sensual, a veces sexual, se convierte en el vértice de la delicadeza de saborear esas pequeñeces triangulares con el deleite de unas fresas en los labios recogidas del centro del cuerpo. Y aún quedan más geometrías en estas cosas, trazamos líneas rectas que nos hacen saborear nuestra lengua mientras las describimos. Deseando que rápidamente formen parte de un todo en tres dimensiones. No olvidemos que el cuadrado, encuadra un círculo en el que figura el cuerpo desnudo del pecado de la comida.
No sabríamos por donde cortar las líneas que delimitan los triángulos del cuerpo. Si del ombligo hacia abajo, si del ombligo hacia arriba.....
Comeríamos de cualquier sitio pero su sabor aunque el mismo, no presidiría el mismo efecto en nuestras excitadas neuronas. La cuadratura del círculo empieza por el número pi. ¿Y ese donde se encuentra? ¿En el cuadrado, el círculo, en el vértice o en nuestra capacidad de sensualidad?
En todo caso la distancia siempre es la misma desde un punto cualquiera, pero si fuéramos capaces de comerla con tu pareja, sin manos y a la vez, veríamos como el punto medio no es exactamente el centro. 
Sino el más cercano a nuestra pasión




viernes, 23 de mayo de 2014

Operación Bikini



Mes de mayo y la operación bikini ya está aquí. Y la operación bañador también. Que los hombres son tan coquetos como las mujeres pero lo callan por vergüenza.
Dos meses infernales de clínicas y gimnasios. De centro de estética y escaparates. De probadores y miradas asesinas del espejo cuando no, de esa maldita báscula.
Dietas estrictas de todos los calibres, de la alcachofa, de la berenjena, del plátano. De aquella que dicen que le fué bien a la amiga de la vecina del conserje del colegio de la amiga de mi hija. La que me impone mi marido, comer poco y mucho ejercicio.
Que días, que meses!!. Recorriendo escaparates, probando bañadores, bikinis imposibles. Ni con el pareo se tapan esas cosas que sobresalen de los cuerpos.
¿Y todo para qué? Para que llegue ese día deseado que nos enfundemos nuestro bikini del año pasado, porque en el nuevo nos da miedo todavía. Bajemos al jurado malvado de todas las amigas de playa y nos catalogamos de lo mismo.
Estamos todas igual. Igual que el año pasado y que el anterior y el otro. Ni un kilo más ni uno menos. Todos los años nos pasa lo mismo. La operación bikini es un fracaso pero nos engaña lo suficiente para hacer el esfuerzo de intentarlo. Y eso ya es bastante.
Pasan los meses y no renunciamos a nada. El bikini nuevo tan ricamente puesto, las cervecitas, las tapitas. Las copitas de la noche. Anda que nos privamos de algo. Total, ya no ha visto y calificado el mundo entero y hemos cortados trajes a las más pintada.
Y vuelta al otoño. Vuelven las faldas largas, los pantalones, los jerséis de cuello vuelto. Se olvidaron las minifaldas, los tirantes, los colores. Y volvemos a los negros, marrones y grises.
Así es el bikini, una ilusión necesaria de estos días.


martes, 20 de mayo de 2014

Se acabó la Intimidad


Te paran por la calle, casi avasallándote, y te espetan: usted se llama fulano de tal. Y vive en esta calle con dos niños una hipoteca a nombre de su ex mujer y su trabajo es precario.
Te quedas sorprendido primero, asustado después. Intentas pedir explicaciones al sabio de turno  y aun te da miedo que siga exponiéndote más claramente tu vida.
Se acabó la intimidad. Se terminó el anonimato. Y eso que eres de lo más privado del mundo. Ni público, ni interesante, salvo para tus hijos o el director de tu banco.
En algo se tienen que entretener algunos, en husmear en la vida de los demás. Y a lo grande. Antes valía el cotilleo del visillo, de la puerta entreabierta, del comentario hurtado en la tienda. Ahora desembarazan tus miserias y las vapulean en el mercado, en la calle, en la espera de la consulta del médico, en los periódicos y hasta en el Google. 
Se finiquitó la intimidad
No tenemos derecho a no ser nada ni nadie, para el mundo. Dejamos de ser grises para ser blanco de todos los ojos y oídos del mundo. La curiosidad siempre está despierta. Es el ogro que todo lo fagocita, que impone su voluntad ante la nuestra. Y además damos paso nosotros mismos a que irrumpa en nuestras vidas. Por desconocimiento, por ignorancia, por candidez o por osadía. 
Todo el mundo puede saber todo de todos y ahora es casi imposible borrar el rastro público o privado de tu vida.

¿Dónde nos hemos metido?

sábado, 17 de mayo de 2014

Nosotros



Me desperté diciéndote te quiero. Te di dos besos en tu cuello. Susurré un amor mío en tu oreja. Te arrebujaste contra mí buscando el calor de mi pecho. No querías abrir los ojos, ni sentir el olor de la luz. Detener tu sueño en ese punto donde nosotros somos nosotros.
El segundo siguiente el nosotros desapareció. No estabas ya. El susurro se convirtió en grito, el calor en hielo y mi pecho en dolor. La soledad era la compañía y la espera desesperanza. ¿Volver?
¿Volver, regresar, reanudar lo dejado a medias? Solo esos segundos siguientes lo saben. Si se cuentan y llegan todo volverá a ser nosotros. Si se cuentan y nunca llegan, al final el nosotros solo se convertirá en solo yo.
Que malo es el tiempo que no ayuda a tenernos, mientras solo soy yo. Y qué bueno es el tiempo cuando llega a ser nosotros.
Cuento los segundos hasta la cifra final en el que nosotros nos digamos te quiero de nuevo.  

jueves, 8 de mayo de 2014

Nuestro Primer Amor



Suena la campana, la clase acaba, salgo la primera y ahí está, esperándome como todos los días. Mi amor, mi chica. Nos besamos recatadamente, dos chicas no pueden besarse en los pasillos del colegio. Corremos al parque, vamos rápidas a nuestro sitio. Ahí, detrás del gran árbol, con nuestros nombres grabados. Nos cogemos de las mejillas, nos miramos a los ojos, ¡qué deseo más íntimo de poder estar juntas para toda la vida! Nos besamos con pasión. Nos abrazamos, nos tocamos con el arrojo de la inocencia y la falta de experiencia. Necesitamos sentirnos. Piel con piel. Sus manos recorren mis pechos y mi lengua su cuello. La sujeto del culo contra mi sexo. ¡Cómo sentimos el calor dentro...!
Suena el despertador. Las ocho. Me toco los muslos, están muy mojados. Otra vez al colegio. Otra vez el mismo sueño.
Hoy le digo que estoy enamorada de ella. 


miércoles, 7 de mayo de 2014

Me Resisto


Todo el esfuerzo de una vida reducido a un ladrillo y a una cédula. Reconocer una deuda que no debo. Trabajo de veinte años en levantar tu casa para que ahora un banco, una ley de costas, un ayuntamiento cambiante de politiqueo, destroce tu hogar.
¿Con que humor voy a rellenar un inventario de enseres para que mañana nadie me devuelva lo mio?
Los abogados pleitean con pasión, desmedida a veces, parar conseguir dilatar en el tiempo algo que sin remedio arruinará, no solo materialmente a mi familia, sino moralmente a mi, para que no tenga fuerzas de continuar.

Me niego, me resisto a que la justicia sea cambiante en función de la política. 

La felicidad de mi hijo


Eran las nueve de la mañana y había que entrar en esa entrevista con el forense psiquiatra. El baremo para saber el estado mental de mi cabeza, para obtener la custodia y la patria potestad de mi hijo, era lo más importante. Dentro de mi bolso llevaba todos los documentos acumulados en esos dos años de pelea con el padre, ciudadano indeseable y que pasaría dentro de un par de horas más por el mismo proceso y con el mismo forense. ¿Qué le hubiera costado a mi abogado solicitar por ese proceso telemático toda la información personal y profesional de ese personaje despreciable? La consulta seria más rápida.

Era para mí lo más importante de mi vida, mantener dentro de mi corazón la felicidad de mi hijo, ese indeseable no era una buena persona y menos padre. Necesitaba toda la fuerza de mi abogado

viernes, 25 de abril de 2014

Maleta Llena



Abriste la maleta a regañadientes, fuiste metiendo tus cosas. Cajones abiertos, lejas vacías, percheros desangelados. La maleta no se llenaba, por más que mirabas en los rincones, detrás de las puertas, en el aseo y la cocina. Nada más había que meter.
Una maleta llena de cosas vacías. Al levantar la cabeza y mirar en el espejo, solo viste la imagen de tu vida. La maleta estaba llena de tu vida.
Que pocas cosas necesitaste para construir tu felicidad. Nada material te era necesario para cambiar de sitio y continuar con la inmensa felicidad en la que poco a poco dabas sentido a tu existencia. Llenaste el vacío de ayer con el afecto de tu mano. Colmaste el corazón con la alegría de tus ojos. Amaste hasta llenar la existencia de todos los que llegaban a ti.
Y si tus lágrimas salían sólo eran para llenar el río de vida. Tus besos no se iban con la fuerza del viento, quedaban prendidos en las mejillas de tus amigos. Olores de hogar rezumaban por tus poros. Crujir de madera antigua, de pasos de siempre. Llenabas. No había ausencias. Todo colmaba. Tu piel era tu ajuar.

Tu maleta estaba llena de ti

jueves, 24 de abril de 2014

Maleta vacía




Abriste la maleta a regañadientes, fuiste metiendo tus cosas. Cajones abiertos, lejas vacías, percheros desangelados.  La maleta no se llenaba, por más que mirabas en los rincones, detrás de las puertas, en el aseo y la cocina. Nada más había que meter.
Una maleta llena de cosas vacías. Al levantar la cabeza, y mirar en el espejo,  solo viste la imagen vacía de tu vida.
Sola, triste, abandonada, dejada de los demás.
No tenía más cosas que meter en esa maleta que las penas, las hendiduras de tu piel marcada por el odio, heridas que te fuiste ganando a pulso en todas las cosas que hiciste.
Recuerdos de casas sin hogar. De camas sin amor, de hombres sin caricias, de niños sin mirada.
Vacía de agua, vacía de tierra, vacía de vida. Maleta vacía de sentimientos y de carne. Ni corazón ni alma.

Tu vida esta tan vacía cómo tu maleta

miércoles, 23 de abril de 2014

Por que sí



Porque lloras cuando te dicen que no es grave lo que tengo.
Porque te comes las lágrimas con una sonrisa.
Porque tus horas de espera son siglos y tenían que ser segundos.
Porque me colé en tus ojos para llenarme de amor.
Porque dejaste que las horas de amor dejaran de ser lentas y pasarán a ser desesperantes.
Porque te embelesas cuando piensas en mi.
Porque tu aliento no resbala por mi piel, se queda en ella como aceite de bebé.
Porque despertarte, aun siendo un suplicio, me miras con deseo.
Porque te gusta el sol que a mí me gusta, y la nube que nos tapa la cara.
Porque estás tan guapa por dentro como por fuera.
Porque la vida de tus ojos me la pasas a miradas llenas.
Y la frase más bonita de amor todavía no la hemos escrito pero siempre está en nuestro labios.
Porque de tu hogar hiciste el hogar y de tu vida la vida.
Porque el agua sabe a vino del mejor y el vino al mejor néctar.
Y porque la comida está hecha con tanto amor que ni sal y azúcar le hace falta.
Porque dejaste de tener sexo para hacer el amor.

Y porque algún día nos miraremos a los ojos y solo habrán pasado dos siglos.  

lunes, 21 de abril de 2014

Un ficus



Son cientos de años ya de vida y aun en mi vitalidad y mi fuerza se van notando el paso de los siglos. Me miman y cuidan los hombres, como si mi propia naturaleza ni supiera cuidarme. Llevas viendo pasar generaciones de cosas, de seres vivos y muertos. De animales y plantas. Todas terminan y yo perduro. El aire mece mis ramas y alerta notas de color. Paró la lluvia tormentosa. Para que mansamente fluya por mis grandes hojas y me de vida lentamente. Pese a mi gran tamaño no necesito grandes cantidades de aportes para mantener mi vitalidad. Mas me atacan los que me cuidan que la propia naturaleza. Por un lado me estudian, me analizan, me curan, y por otro me agreden, me destruyen, me desorientan. No comprendo a estos humanos.
Y pasa lo que pasa que siglos de vida dejan partes de mi cuerpo débiles y viejos y cualquier cambio inesperado de la meteorología, ya sea el aire, el frío, el calor, la excesiva sequedad ajan ramas débiles y caen inanimadas muy a mi pesar. Se arrancan pedazos de mi cuerpo que me hacen llorar mi sabia. 
Al caer hicieron daño a tres chavales y los humanos, como casi siempre, más preocupados por mis daños estructurales que por la salud de los tres jóvenes. Somos importantes, muy importantes, algunos somos mil milenarios y nos merecemos el máximo respeto y cuidado sin ningún tipo de restricciones, que nos agregan de ninguna forma. Peto nunca, repito nunca seremos más que un humano. Nuestra vida está al servicio de ellos. Si nos miman miraremos más. Pero nunca seremos el protagonista de una noticia como esta.
"El ficus milenario de Floridablanca no ha sufrido daños importantes".
Cuando los heridos de verdad son los tres jóvenes que solo querían cobijarse bajo mis grandes hojas.
Lo siento más que los humanos el daño que les causé.


miércoles, 16 de abril de 2014

Procesión





El sonido de la maza en el tambor, cadencioso, firme, continuo, lejano siempre pero que cada golpe se clava en tu alma como suave pluma.
Intentas acompasar tus pasos a ese ritmo y casi imposible. Tus sandalias de  esparto tejidas a mano te llevan a tu compás. A tu manera de ir sintiendo tus recuerdos de todo ese año de espera. De las vivencias sufridas y tus gozos sentidos. Aun reparas en el vibrar de tu corazón cuando el sonido de las alcayatas más intenso y rápido se va acercando por tu espalda. Como si quisiera ponerse a tu lado para avisarte de la importancia de lo que estás viviendo.
Paso a paso recorres lugares y sitios que en otra hora estarían llenos de algarabía y bullicio, pero que ahora los redescubres con sus sombras de oscuridad, sin luz de sol, sin luz de vida, la muerte está más presente que nunca en ese momento. Paso a paso la maza te marca un ritmo que las alcayatas te rompen, alejándose y aproximándose como anuncio de vida y muerte.
Tu recogimiento es total ahora. Empezaste despistado con el habla suave y floja de los que te acompañan pero ahora es el silencio absoluto de tu interior el que te hace oírte. El que te saca de dentro lo bueno y lo malo de tu vida. La maza y la alcayata te recuerdan sin parar que eres y quien eres. No tienes escapatoria. Estas enfrentado a ti mismo. A tus miedos y a tus alegrías. A tus temores y a tus valores. A tu terror y a tu paz. Sabes que saldrás satisfecho de esa noche. La quieres vivir por completo. Llevas todo un año en esa espera. El Cristo del Consuelo se acerca y se aleja. La maza y la alcayata van y vienen.
Renacerás de nuevo como cada año. La cruz y el cíngulo que soportas serán tu liberación hasta la próxima. Serás de nuevo quien eres de verdad.

Volverás a tu paz interna