jueves, 24 de abril de 2014

Maleta vacía




Abriste la maleta a regañadientes, fuiste metiendo tus cosas. Cajones abiertos, lejas vacías, percheros desangelados.  La maleta no se llenaba, por más que mirabas en los rincones, detrás de las puertas, en el aseo y la cocina. Nada más había que meter.
Una maleta llena de cosas vacías. Al levantar la cabeza, y mirar en el espejo,  solo viste la imagen vacía de tu vida.
Sola, triste, abandonada, dejada de los demás.
No tenía más cosas que meter en esa maleta que las penas, las hendiduras de tu piel marcada por el odio, heridas que te fuiste ganando a pulso en todas las cosas que hiciste.
Recuerdos de casas sin hogar. De camas sin amor, de hombres sin caricias, de niños sin mirada.
Vacía de agua, vacía de tierra, vacía de vida. Maleta vacía de sentimientos y de carne. Ni corazón ni alma.

Tu vida esta tan vacía cómo tu maleta