martes, 13 de junio de 2017

Susurrando Pensamientos

Susurrando
Pensamientos
Susurros
de la Nipa y 50 Pensamientos se funde en Córdoba.
Presentación
en la Liberia Luque el 9 de junio de 2.017

viernes, 2 de junio de 2017

50 Pensamientos, Poemas Íntimos en ONDA CIEZA

1 de junio de
2.017 50 Pensamientos se descubren ante Cieza en una entrevista que nos hizo
María Luisa Ortiz Páez para ONDA CIEZA.


jueves, 20 de abril de 2017

Y yo digo, ahora sí que toca.



En los informativos de ayer a nivel nacional y casi mundial diría yo, nos pusieron en la cara la noticia de un video hecho por Alicia, una niña de 17 años, del IES DIEGO DE SILOE de Albacete.

Este maravilloso video nos cuenta las 100 frases que proceden del texto publicado por Ro De la Torre en su blog. Estas frases son las que llevamos oyendo toda la vida desde que nacemos, por repetitivas hasta nos las creemos como ciertas y las usamos sin pensar en su significado real

Pues no, no son las frases que debemos oír. No son las frases que nos gustaría tener en nuestra boca, nos son las frases que debemos decirle a nadie, son las frases más machitas que he escuchado, y ojo que alguna o muchas ya las he pronunciado alguna vez. Pero dichas, todas, seguidas es cuando más me doy cuenta del efecto que producen en la mente y en la formación.

Las escuchamos en el ámbito familiar, privado, en la infancia. Y cuando trascienden al público, al profesional, al laboral es cuando ya están metidas en el ADN de nuestra vida. Ya nos hemos hecho machistas al más puro estilo.

Estoy leyendo en todos los comentarios en las distintas redes y diarios digitales, y no hay derecho a que, a esta chica, Alicia, a su instituto, a su director se les esté acosando, insultando, coaccionando, con exabruptos, por haber puesto en nuestros ojos, oídos, en nuestro corazón ese maltrato sutil y machacón de nuestra vida machita.

¿Quiénes se han creído que son para avasallar a esta chica?

Nos ha dado una lección a todos, sí a todos.

No podemos consentir los desmanes, los disgustos, las aberraciones que se están produciendo en contra de esta chica. Hay que protegerla, es una menor, es una niña, sí, una niña con un par de ovarios muy bien puestos, y que nos enseña cómo tenemos que comportarnos, como debemos educar y educarnos en la libertad y el respeto.

No voy a consentir, nos podemos consentir que estos intolerantes sigan campando por sus dominios.

Y como dice mi buena amiga: Ya está bien.

Y ahora o nunca.

Y yo digo, ahora sí que toca.

Asensio Piqueras


miércoles, 15 de febrero de 2017

Despierta



Deja que el espejo refleje tu vida llena de miserias. Nunca te viste en la cruda realidad. Ahora miras tu ajada cara, llena de arrugas y cicatrices de angustias. Vacía está tu habitación donde nunca descansaste y siempre dormiste. Escuchas tus llaves abrir tu puerta y miedo te da descubrir quién hay. El tiempo ya pasó de tu juventud libertina, besos desnudos sin calor de amor, deambulan detrás de tu puerta, y quién sabe si encontrarás voces de cariño, o de reproche, o de aliento, o de no hay nada.

Tu vida es lo que has hecho. Tú miras tu espejo. Tú miras quién eres. Y miedo te da de ver lo que eres. Buscas los pasos atrás. Y tropiezas en los tuyos. No hay camino de vuelta, hay que mirar sin piedad. Saber que cada error es una cicatriz que te mira con dolor. Las lágrimas solo son agua que mece tu canoa, tu pasado es la estela de agua que se fue borrando lentamente a tu paso.

Enfréntate a tu espejo. Mira tu cara, deja que tus ojos se vuelvan niños, descubre la manta de tu cabeza y llora dulcemente. Añora tu nacimiento, vuelve a tu principio, busca el pezón de tu vida y vuelve a empezar. Nunca es pronto y nunca es tarde. El tiempo solo es una cuarta dimensión a la que podemos jugar. Atrás y a delante. Aquí y ahora. Nunca o siempre. Escucha tus voces, oye tu conciencia, siempre en tu oreja, haz caso al espejo. Hazte caso por favor.

Despierta de tus heridas abiertas que sangran de rojo salado. No se curaran con solo quejarte, del dolor que rajó tu corazón. Deja caer, gota a gota, esa sonrisa que en tu vida viste en aquel espejo.

Limpia el vaho de tu agobio, retumban las risas en el alma vacía llenándola para encontrar tu rostro olvidado. Alivia la pena con el paso del tiempo, minuto a minuto anda tu desconsuelo alejándose rastreramente, huyendo de tu esperanza que lenta e inexorable llega.

Cura pero no olvida. Despierta ya. Repinta tu vida de aroma de almohada y endulza tu corazón de esencia de amor.


Despiértame corazón 

miércoles, 25 de enero de 2017

Paliza a una chica de 19 años



Esta mañana escucho la noticia de una agresión, luego diré mi opinión muy explícita, de una chica en Murcia, en la puerta de un bar en la zona de Santa Eulalia, lo de menos es la zona, lo de menos es el sitio.
Esta agresión se produce a la puerta de un local de copas, donde una chica de 19 años, al parecer con una pulsera con la bandera de España en la muñeca, es agredida brutalmente, este adverbio es de mi cosecha, por una banda de violentos políticos, esta frase también es de mi cosecha, dándole una paliza histórica, llena de patadas, puñetazos, zarandeos, empujones, tirada en el suelo ya.
Descrito el hecho, y todos lo podéis comprobar, no hago más que relatarlo, el vídeo lo tengo ahora mientras escribo en el ordenador, solo me cabe una reflexión. Me indigno por una sola cosa. ¿Dónde están las feministas defendiendo la igualdad? dónde se encuentran todas las personas que defienden la no violencia? ¿Dónde están las protestas de los políticos? ¿Quién defiende a esta chica?
Una bandera en una muñeca no es motivo para esa paliza.
Bien es cierto, que la violencia de izquierda es más tolerada que la de derechas. Y eso aún me enfada más. ¿Igualdad? Nunca. No la conseguiremos nunca callando.
Los agresores, ¡ay los agresores!, 15 en un principio, 9 delante de un juez, 1 solo en la cárcel, 3 con solo la prohibición de distancia a la chica, 500 metros y el resto, 5 de ellos, libres sin cargos.
Indignado estoy hasta lo más hondo de mi alma. Tanta violencia es el marido que le clava la rodilla en la barriga de una mujer embarazada como la agresión descrita aquí arriba.
En qué país estamos que cerramos los ojos ante el miedo, qué clase de persona es capaz de callar ante esta agresión.  
Yo me revelé el día que lo escuché, yo me indigné el día que vi el vídeo y ya lo hice públicamente a quien me quiso escuchar, pero me parece poco y por eso ahora me permito en decirlo públicamente ante todos. Solo es de mi interés de que siempre, digo siempre, que veamos esta violencia la repudiemos, la señalemos y no nos hagamos cómplices con nuestro silencio, que solo demuestra la indiferencia y la falta de compromiso.
Y como dice mi querida amiga: Estamos en contra de la intolerancia a las ideas de los demás y un intento de coartar la libertad de otro individuo (me da igual su sexo). 




lunes, 2 de enero de 2017

La mató


No sé muy bien por qué lo hizo, no estaban nada claras sus intenciones. Probablemente, ni él mismo lo sabía. Una sin razón le llevó a aquel destino incierto. La neblina de su mente confundía sus ideas, o simplemente las dejaba sin precisar. Estaba convencido de su realidad, que las cosas eran así y no deberían ser de otra forma.
Abandonó su seguridad, salió al campo de batalla, cruzó el umbral del respeto, se adentró en la línea enemiga, saltó en la intimidad de ella, anuló su mente, venció su guerra y mató su amor.
Deja un reguero de odio por el camino de vuelta. La insensatez de su vida, destroza la de ella, las de ellos, la de todos. Vence su hombría, vence su razón, vence su necedad, vence su rabia, vence su fobia.
Ahora es piel de oruga, ahora es hiel de veneno, ahora es el desprecio de todos, ahora no es nada.
No has tenido que nacer, No has tenido que vivir, No has nacido para matarla.
Estás, estarás y no saldrás.
Y como dice mi buena amiga: “Duro, claro y bueno”.




miércoles, 14 de diciembre de 2016

A los 84 años



Andarás por sendas de amor
Tantas veces como amor has dado
Vivirás con ilusión
Tantas veces que cariño has encontrado
¿En cuántas vidas has vivido,
para tanta alegría darnos?
Siempre estarás con nosotros
Por muchos años que hayamos vivido
©

lunes, 12 de diciembre de 2016

La noticia impactante: “Zafón contra Reverte: estalla la guerra de los 'best sellers'



Desgrano poco a poco su lectura y entiendo que la guerra no va de un escritor contra el otro, por algo que hagan o digan el uno del otro.
Es la guerra de las editoriales por comerse el pastel de los libros este invierno. Dos editoriales que copan el mercado literario por completo, dejando un mínimo resquicio, migajas, en su caso, al resto de editoriales independientes.
Hacía años que no se veía esta agresividad en la literatura por vender, por copar las mejores ventanas, los mejores escaparates, las mejores cabeceras de góndolas de las librerías. Planeta contra Penguin Random House Grupo Editorial, sería el mejor titular, por lo menos para los más entendidos, pero claro, son más conocidos Perez Reverte o Zafón que el grupo Random, para los sencillos lectores que solo buscan un buen libro para leer o para regalar.
¿Y qué les queda a los pequeños, a los medianos editores? Nada, de nada. La buena voluntad de conseguir un mísero estante donde colocar sus tres novelas. O la posibilidad que el amigo del periódico de una noticia sobre la presentación de alguno de sus libros.
Y creemos que, porque se lancen al mercado 400.000 libros del ganador del premio planeta de estos años, o los tantos del escritor líder de la otra editorial, los pequeños se tendrán que conformar con intentar vender algún ciento de los suyos.
O estás con los grandes o recoges a los amigos para que te compren tu libro.
La pérdida, en los últimos 10 años en las editoriales, es de más del 40% y quieren recoger los beneficios en este invierno. La crisis se ha acabado en todos los sentidos. La cultura es la última que se recupera y la primera que paga las crisis.
Si Ruiz-Zafón, Perez-Reverte, Dolores Redondo, Maria Dueñas e Ildefonso Falcones, están en la línea de salida con más, mucho más, de un millón de libros en estas fechas, la cultura se está sanado a marchas forzadas.
Y si la cultura vuelve a estar viva, todos tienen esperanzas, ayudémosles.
Y como dice mi gran amiga: “compra libros, para leer, para regalar, de tus autores, de los suyos, de los grandes, de los pequeños”.
Asensio Piqueras


viernes, 25 de noviembre de 2016

El hule



El hule huele a húmedo, siempre se lía en el tubo de las telas, no se termina de secar. El candil alumbra tan poco que tus sombran son fantasmas de la noche. Las rendijas de la puerta dejan pasar las hirientes navajas del frío cortando nuestro aliento en nubes de hielo.  Al cerrar las ventanas ya contemplas el interior y te das cuenta de la inmensa pobreza en la que vives.

El camastro con jergón es tu cobija para la noche. No huele a comida. No hay. La cabra del redil es tu compañera de vida. Las cuatro plantas del huerto tu único alimento. ¡Qué llueva! Así te lavarás. Zurces tus jirones con hojas de esparto. Andas descalzo, las abarcas hace tiempo que desaparecieron.

No sabes que la guerra terminó hace tres años y sigues escondido. Tu cabeza te lleva muchas veces a aquellas palabras que un día te dijo tu madre: "huye, corre, escóndete, no vuelvas, te matarán. Eres el único hombre, irás a la guerra y morirás".

Estas muerto en vida

jueves, 17 de noviembre de 2016

Acoso



¿Por qué desde una oscura habitación, con solo la luz de una bombilla de flexo, sobre la pantalla de un ordenador, alguien es capaz de destruir o por lo menos esa es su intención, la vida de otra persona?

¿Qué lleva a imponer la voluntad de una vida sobre la de otra? ¿Cómo alguien puede y quiere controlar y destrozar sistemáticamente la vida de la expareja? 

Estás acostumbrado a vivir acosos físicos hasta extremos vitales. A vivir acosos morales hasta destruir a la persona. Y ahora, unos nuevos métodos de acoso a distancia. Acosos informáticos que minan a diario la intimidad más importante. 

La cobardía más absoluta encubriéndose en el anonimato de los bits del ordenador. Sin dar la cara, pero metiendo sus narices en la más absoluta inviolabilidad de la persona, su intimidad. Algo tan difícil de demostrar, tan ilógico para la persona acosada, tan agobiante por no entender nada, tan indignante que ni te puedes explicar en una denuncia, tan difícil de creer que ni te creen. 

No sabes dónde ir, a quien confiar tu angustia, llegas a dudar de tus amigos más fieles. Dudas de ti misma. Diariamente descubres nuevas violaciones en tu vida. Y la angustia no sale de tu corazón. La ansiedad es tu modo de vida. Desesperas y te hundes. Nunca sabes cómo terminará el día. Ves la muerte. Y ahí revientas. En el grito de vida que exhalas.


Muchas veces la suerte te salva. Encuentras la luz de la salvación. Un amigo, una amiga, hasta un casi desconocido te sirve de bastón y encamina tus pasos hasta hacerte fuerte y enfrentar tus miedos. Y ahora esos mundos negros y ciegos se vuelven blancos y luminosos. Y el canalla encuentra su merecido donde la ley pone de verdad su verdadero orden en tu vida, mujer. 



lunes, 14 de noviembre de 2016

Se llamaba Lara


lunes, 14 de noviembre de 2016

Hace trece años llegó a sus vidas, casi sin darse cuenta, poco a poco fue creciendo en cariño, que no en tamaño. Menos de un dedo en toda su vida creció.
Y fue tanta el apego que creó en sus vidas, que se hizo como una personita más. Una hija que no tuvo, una hermana que siempre quiso, una compañera de lujo.
Día a día, momento a momento, le enseñó cómo cuidar de otros, la ternura, el cariño hacia los demás. Una compañera de viaje.
¿Quién no puede comprender que el cariño no es exclusivo de las personas?
Se ha muerto un animal, sí. Pero era su perra, su amiga, su compañera, su vida. Y tiene todo el derecho a sentir dolor, pena, tristeza, rabia, impotencia, desolación, enojada y hasta culpable.
Todo es normal en esos momentos. Y todos debemos entender esos momentos importantes en sus vidas. Se le quiere y mucho, tanto como a una persona, tanto como a un ser humano. Y más te quiere el a ti, que, sin mucha recompensa, te lo da todo, su cariño, su fidelidad, sus alegrías, su compromiso total. Seguramente solo la quiso a ella, a su dueña, quizá no hubo nadie más en su vida.
Nadie tiene el derecho a decir que solo es un animal. Es un animal, es su animal, es su perra. Y la siente como algo suyo, intimo. Tiene todo el derecho a sentir su perdida, su pena. Y a estar a su lado siempre, hasta en su muerte.
El respeto a las personas, empieza por el respeto a ti mismo. Cuando falta ese respeto dejas de entender que los demás son diferentes.
Y como dice mi buena amiga: Muchos no pueden entender el dolor ajeno, pero si respetarlo”.
Lara falleció la semana pasada cuando sus dueñas, Angeles y Luisa, estaban en un congreso médico a mucha distancia de ella.
Asensio Piqueras

sábado, 12 de noviembre de 2016

A una rosa negra.


A una rosa negra. 

Vacío mi corazón se cuelga del abismo de la nada.
Precipicio que mis ojos no ven. 
Cuerpo hundido, seco, agrio, yermo. 
Larga vida desde el amor de juventud, sin muebles, ni cartas, ni fotos. 
Una rosa negra entre las hojas de aquellos versos. 
Miedo al timbre del día, miedo a la luz del llanto. 


Ya no está vacía mi vida, ya no tengo vida. 

sábado, 5 de noviembre de 2016

En la mesa y en el juego se conoce al caballero


Sábado, 5 de noviembre de 2016

Del refrán “en la mesa y en el juego se conoce al caballero”. Se descubre la verdad del amigo, del conocido y hasta del enemigo.

La cultura popular nos advierte, insistentemente, de cómo entender a los demás por sus comportamientos. No es tan difícil observar a las personas para descubrir sus debilidades o fortalezas de carácter y personalidad. Y más todavía de su educación y catadura moral.

En el juego nunca un caballero hará trampas, así como en la mesa se comportará en las formas de cortesía y educación que merece esa liturgia de la comida.

A lo que voy que me pierdo.

Voy a poner un ejemplo para entender la filosofía de la vida. Y para que nadie se pueda sentir representado, el protagonista seré yo.

Me invitan a una comida donde no conozco a muchos de los comensales, pero, además, hay personas que ya son conocidas, y con las que, por su catadura, del famoso refrán, no me merece la pena que me siente a esa mesa.

Son personas que te sacan de quicio, te enervan te chupan tu energía, son maleducadas.
Las complejidades de juntar en una mesa a personas que no se conocen ya de por si es un riesgo, pero aceptable siempre. Vas a descubrir cosas nuevas, seguro. Y descubrirás a un amigo, a un conocido o a un posible enemigo. Con lo cual, nunca más estarás cerca de él.
Por el contrario, si estás invitado a esa mesa y ya conoces el percal del que está hecho algunos de los comensales, no me merece la pena perder el tiempo en alimentar mí, ya de por sí, precaria estabilidad emocional.

Mis experiencias de vida las corro yo y a mi gusto; decido qué camino y qué encrucijada tomar. La experiencia acumulada me da la libertad de equivocarme, sí, pero cada vez menos y cada vez con menos consecuencias.

Así que, después de todo lo escrito, a mi edad y con los palos de las velas bien derechos, yo decido dónde, cuándo y con quién me siento a jugar una partida de póker.

Y como dice mi querida amiga: “Puede tener una lectura política importante"

Asensio Piqueras
https://www.facebook.com/asensio.piqueras

lunes, 31 de octubre de 2016

Ay luna



Ay luna
Que anoche te vi entre nubes,
Que lucías de blanco puro.
Me contabas tus sueños
Y yo me hacía ilusiones,
Ay luna
Que esta mañana seguías creciendo
Y de entre los arboles desaprecias.
Los sueños de anoche 
Son las verdades de hoy.
Ay luna
Quédate a mi lado

Ay luna no te vayas nunca

jueves, 20 de octubre de 2016

PUEDE O NO

Jueves, 20 de octubre de 2016

Hay una palabra en la RAE que nos da miedo de verdad, pánico diría yo. Es una palabra que, al oírla, ya que muchos, muchísimos de nosotros, somos incapaces de pronunciarla, la asociamos a desastre total, muerte.
Intentamos decirla, hacemos campañas de todo tipo para concienciarnos, redes sociales, boca a boca, con la familia, con los amigos. Pero nada. Fotos en blanco y negro, Lazos rosas. Turbantes rosas, mariposas por doquier, pero nada.
La conversación en la consulta de un médico:
-Mire usted, le hemos encontrado un tumor, una enfermedad, que va a ser dolorosa y de larga duración.
- Doctor, ¿me está diciendo que tengo Cáncer?
Ésta simple conversación nos hace ver las distintas formas de comunicar esta enfermedad. Y digo distintas porque si cambiamos los papeles veremos como el Doctor puede trasmitir este diagnóstico de otra forma, totalmente sencilla, directa, amable. La forma y el modo donde se dé la noticia es tan importante como la propia enfermedad.
En la consulta, en el ambiente adecuado, sin que nada ni nadie moleste el momento, mirando a la cara, a los ojos, con serenidad y firmeza. Manejando muy adecuadamente las emociones que va a producir esa frase definitiva.
El paciente puede o no ser receptivo, puede o no, querer saberla, puedo o no, oír la “maldita” palabra Cáncer.
No solo el doctor debe ser doctor en su especialidad, el mejor, que, seguro que lo será, debe ser el mejor en saber trasmitir este diagnóstico. No todos estamos preparados, en la vida, para soportar las vicisitudes que no llegan. No todo queremos escuchar lo que nunca sabremos pronunciar.
El Cáncer es una palabra maldita, está claro, pero es solo el nombre de una enfermedad que se cura, que tiene solución. Pero al igual que el dolor hay quien es capaz de soportarlo mejor, y otros nunca, hay que saber entender las dos opciones.
Hemos contribuido, y me meto yo, a aquella famosa campaña de “No lo llames una larga y penosa enfermedad, llámalo cáncer” para darle carácter de normalidad. Personajes muy famosos, de todos los ámbitos contribuyeron a ello.
Hay muchos, muchísimos pacientes que quieren saber de qué se trata, pero otros, quizá los menos, que no quieren saber nada de nada. Qué los curen y nada más.
Escuché una frase muy clara para este caso: “una rosa es una rosa, de colores, pero una rosa, por muchas espinas que tenga”.
El médico va a hacer su labor de curar, pero la verdadera curación, como dice mi buena amiga: “Está en la cabeza del enfermo y el entorno que tenga. El paciente de Cáncer debe ser consciente de lo que tiene, aunque no quiera saber más, debe contribuir a su curación”.
"El Cáncer de mama, que hoy es su día, se cura en el 85% de los casos, y en el 99% si es coge a tiempo, (Prevención)".

domingo, 16 de octubre de 2016

BURKA NO

Domingo, 16 de octubre de 2016

Imaginamos una conversación de Santa Teresa de Jesús con Diego Velázquez. Uno frente al otro. Vamos a describirlos. Ella, toda rodeada de ese halo de santidad y seguridad. Su hábito impoluto, blanco pureza, capa teresiana, velo ajustadísimo, solo el entrecejo, nariz y boca, barbilla oculta, no hay frente que medir. Él con su hombría por lo alto. Su gola almidonada de un palmo de alta, calzas ajustadísimas que remarcan su humanidad. Capa sin el recorte del embozo, Esquilache tardó en nacer un siglo todavía. Sé que las fechas son imposibles, pero ustedes se avendrán conmigo que la imagen está relatada.

¿Cuál sería nuestra sensación en la actualidad? Respecto a la tradición, burla, indiferencia, fuera de lugar. ¿Opinaríamos que no hay derecho a qué una monja vaya vestida así? ¿Qué sería un machismo total? Y de él. ¿Su forma provocadora enardecería a las más recalcitrantes feministas?

Recordemos a Esquilache cien años después. No se podía ir embozado, no se veía la faz de la gente y podían ser causa de peligros insospechados. Recortó las capas y barrió el embozo. Ahora se veían los ojos.

El Burka, el Niqab, hijab, el velo, el pañuelo. Todo es una costumbre por una constante práctica. La túnica árabe, el pañuelo judío (El Talit), palestino (La kufiyya), el turbante bengalí (pagṛī o sāfā ). La babucha, o la falda escocesa.

¿Dónde hemos llegado? A prohibir lo que a nosotros no nos gusta. O a no estar de acuerdo con otras costumbres o a usanzas. Las imposiciones internas de hábitos, son las que hay que reformar, cambiar, actualizar.

Y me explico dando mi opinión. Yo no consiento ver a una mujer tapada por completo su cara, no solo por lo que representa de humillación y sometimiento de la mujer al hombre y a una religión que la convierte en un cero a la izquierda, sino también porque, en aras a la seguridad, no se puede permitir que una persona vaya tan tapada que no pueda ser identificada, en consecuencia, no se debería permitir su uso en lugares públicos.

Cada uno debe vestir y adornarse como le dé la gana. Si yo reivindico mi derecho a llevar una minifalda o un sombrero, ellas pueden hacerlo a llevar su velo sin ser señaladas por el dedo de los otros. Igual con la polémica del burkini de este verano, si yo defiendo que en la playa cada uno puede ir como quiera, desnudo o embutido en un traje de neopreno, ¿por qué hay que obligarlas a quitarse el burkini? Lo que quiero para mí también lo quiero para los que vienen de fuera.

Y como me dice mi buena amiga: “Además de todo esto, que no se nos olvide que en España rige el principio de libertad religiosa...”

Pero nunca voy a sentir aversión por tener a mi lado a un escoces con falda o a una musulmana con su hijab, si, ambos, son conscientes de que van a gusto con ellos mismos.
No puedo prohibir nada, no debo prohibir nada. Prohibido prohibir. Pero no estoy por la labor de ver una mujer a la que no le veo los ojos. Por ahí no paso. No es digno de nada. Y quien lo imponga menos.

Al igual que hay tradiciones en culturas en las que todo el mundo, menos ellos, claro, estamos en contra (2003): ablación de órganos sexuales, corte de pechos, pues en el mismo nivel pongo al burka.

En mi país entran todos, y todos debemos acostumbrarnos a lo que tenemos. Pero no me vale la imposición por la imposición. O todos o ninguno. Yo no voy a ir a una Mezquita y no respetar sus costumbres. Al igual que en España se respetan las de aquí.


domingo, 9 de octubre de 2016

NUNCA ES NUNCA


Domingo, 9 de octubre de 2016

La indignación por las noticias continuadas y ampliadas, sobre la violación de una chica en las fiestas de San Fermín, es cada vez mayor. Los detalles que se van descubriendo a cuenta gotas son cada vez más escabrosos.

El último descubierto por el juez que lleva el caso, es de otro suceso acaecido anteriormente al mes de julio en Córdoba.

Una chica, drogada, forzada, sola y sin consentimiento, fue usada, ultrajada, violada, maltratada, pegada, abandonada y no sé cuántos más participios podría poner, por cuatro de aquellos “machotes” de San Fermín.

Están en la cárcel, solo faltaba que estuvieran en su casa esperando el juicio, el juez sigue buscando más datos, pruebas de ese y otros delitos. Parece, que no solo el hecho de cometerlos era suficiente, había que hacerlos públicos para seguir demostrando su hombría, lo machos que eran, lo fuertes y mandones, los grandes héroes de la vida.

No sé qué pena debe imponer la ley en este caso. No sé qué consecuencias tendrán en sus vidas. La verdad es que me importa un bledo.

Lo único que me importa es que nunca más vuelva a ocurrir, y NUNCA ES NUNCA.

El machismo, es algo que debería erradicarse totalmente en la educación de base de la humanidad.

La sociedad tiene que cambiar mucho tanto por parte de los hombres como de las mujeres, porque hasta los que no somos machistas, tenemos algún deje. Y hasta las que son feministas consienten pequeñas cosas que no deberían.

Y, por otro lado, para mí, el machismo es un mal endémico de la sociedad. El feminismo no lo es. Es solo una contra reacción ideológica que por desgracia no tiene ninguna trascendencia social.

Cualquier tipo de presión, manipulación, imposición de un sexo sobre el otro es algo que no entiendo.

En el ordeno y mando como método no me vale ni en el ejército.

Y para terminar una frase lapidaria de mi buena amiga: “Para mí solo hay un tipo de consentimiento y es decir Sí. Si yo no digo SI, estoy diciendo no”.


sábado, 1 de octubre de 2016

NO SOY POLÍTICO NI FALTA QUE ME HACE


Sábado, 1 de octubre de 2016
No soy político ni falta que me hace serlo. No va con mi carácter y mi forma de ser. Eso no quiere decir que la política no me importe. Que sí, sí me importa y mucho. Pero entiendo la política como una profesión pasajera dentro del contexto de la vida laboral. Creo que los políticos deben ser profesionales de la política por vocación hacia el servicio a los demás. No a todos nos gusta ser yunques o ser martillos, y por eso no voy a trabajar en algo que no me gusta si no es por necesidad.

A la política no se viene por necesidad sino por vocación de servicio y con un carácter de alta profesionalidad. No para estar, medrar o simplemente aparentar.

Las decisiones que últimamente están tomado los políticos, solo están haciendo que los votantes, en general, no los seguros votantes de cada partido, estén más despistados, más desorientados, más hartos de la política que nunca. Están consiguiendo que nos hastiemos de su presencia. De la falta de orden lógico para los que están ahí.

Cada partido tiene un porcentaje fijo de votantes, que pase lo que pase, exista corrupción del más alto calado, llámese Gürtel, ERE, Filesa o Matesa, siempre votarán a sus partidos. Hay un porcentaje muy alto, más del 30 %, que va cambiando en función de unas promesas que unos y otros dicen que van a cumplir. Y así votan en cada una de las elecciones que ocurran.

Pero hay una parte más o menos importante que al final no vota, no quiere votar a ninguno de los partidos por el desmadre que están viendo en cada uno de los partidos. Los egoísmos por el puesto, por el inmenso poder que todo líder cree que tiene y que es capaz de creerse el rey del mambo, sin escuchar lo que realmente está diciendo el pueblo.

Nos llevan a otras elecciones, nos manipulan los asesores políticos, los tertulianos de todas las televisiones y radios, se les nota de que raíz proviene cada uno y nos quieren convencer de algo que todos sabemos que es un engaño.

La inquina extrema entre algunos candidatos hace que sea imposible un dialogo lógico que todo el mundo quiere. Y nos llevan, sin remedio a una nueva crisis económica y social como la ya vivida.

El esfuerzo de todo se lo cargan unos pocos, demasiado para tampoco.

No soy político ni falta que me hace serlo.


lunes, 19 de septiembre de 2016

Me rebelo ante tanta necedad

Lunes, 19 de septiembre de 2016 

Ayer en las noticias de todos los informativos de televisión dieron el suceso del soldado ruso ajusticiado por Daesh.
Hasta ahí la noticia escrita. La noticia completa es el video donde el asesino obliga al ajusticiado que declare una serie de argumentos a favor de Daesh, que deponga las armas el resto del mundo y que libere a los rehenes. El soldado valiente en extremo, dice todo lo contrario, apoyando a sus compañeros a seguir en el camino para que Daesh desaparezca, lo asesinan sin más. Sangrienta la historia. Pero aún hay mucho más, este video no lo quisieron colgar los terroristas en las redes completo. Solo utilizaron la parte del execrable crimen, omitiendo deliberadamente el resto de las conversaciones. Este video se ha encontrado ahora, en Alepo, tras las últimas acciones de guerra contra Daesh, en el móvil con el que se grabó toda la historia, y ahora sale a la luz con toda su crudeza.
Por eso los avispados informadores de las televisiones pongan una cara de circunstancias, nos digan que las imágenes serán muy violentas, nos avisan de su horror para que nos preparemos a ver o no verlas, y nosotros tomamos la correcta decisión de ver la noticia agolpándonos en la pantalla para no perdernos la sangre que nos va a golpear la nariz. No nos pixelan nuestras caras para que no lo podamos ver, no usamos la caja de pañuelos de papel para enjugar nuestras lágrimas, no mandamos a los niños a su habitación para que no vean la crueldad humana, no avisamos a las débiles personas para que no sufran innecesariamente.
Mojigatos es lo que somos, por no decir un taco mayor, que en la corrección de la palabra escrita no se debe. Nos vemos con ojos de ansiedad cualquier noticia de sufrimiento, un niño inmigrante muerto en una playa desierta del sur de España con su imagen pixelada, o los desastres de un terremoto donde nada queda con vida.

Y ahora, calmada nuestra necesidad de información social Gore, ya podemos ver las más crueles películas.
A lo que voy, que me pierdo en cuestiones importantes, pero no esenciales. La noticia debe ser noticia, no abundar en el retorcimiento continuo del morbo innecesario. Hoy en día, y lo podéis comprobar fácilmente contando las noticias positivas y negativas diarias, nos llenan de informaciones, creo que intrascendentes con imágenes innecesarias. Perdón, sí sirven para una cosa, para crear una cultura deshumanizada, baja en el perfil de calidad y libertad. No necesitamos extremar las cosas para darnos cuenta de una realidad. ¿Es necesaria la noticia para crear más audiencia? ¿Es necesario abusar del mal gusto para crear conciencia de unos hechos asépticos? La noticia es la noticia, sin adornos, sin adjetivos y sin interpretaciones innecesarias de personas con una moral, con su moral. Estamos perdiendo el punto objetivo dándonos carnaza para conseguir más números de periódicos, de espectadores, de telespectadores.
Me rebelo ante tanta necedad.


viernes, 9 de septiembre de 2016

Mi vida en tus manos


Viernes, 9 de septiembre de 2016

El otro día leía un excelente artículo de mi buen amigo Víctor sobre la entrada, en estas fechas, de los locos bajitos que diría el cantante, a las aulas. 
Hablaba sobre la necesidad de enseñar a leer a los chavales. Leedlo. Pero me quedó la sensación de que empieza un nuevo calvario para muchas chicas y chicos en esa tribu de escalas que son las aulas. Sé que son los más crueles del mundo, el ensañamiento es total en algunos casos. La desesperación diaria llega hasta la angustia y el desánimo. El miedo atenaza cada uno de los momentos de unión con sus compañeros. Eres bizco, manco, cojo, llena de pecas, tartamudeas, eres serio, tímida, apocada. Pides ayuda a tu hermano para que te acompañe a la puerta. ¿Y luego qué? No hay protección suficiente en cada uno de los centros y aulas. El acoso es brutal, feroz. Es físico, es psíquico, es carnal y emocional. Extremo hasta la vida.  
En algunos casos, y eso es lo peor, el final es la muerte.  
Hay denuncia, hay juicio, hay sentencia: cuatro meses de trabajos a la comunidad para reconducir la conducta. Son menores de edad. 
Y el resto a llorar agarradas, hacer las fotos de unión, las velas de “no te olvidamos”. 
La ley es la que es. Habría que cambiarla, desde luego.  
Siempre nos quedamos en las flores de los árboles, viendo lo bonitas y olorosas que son. Pero nunca nos paramos a pensar la cantidad de agua que ha necesitado el tronco hasta hacerse grande y hermoso.  
Al igual que deberíamos hacer nosotros, todos, regar con mimo y amor, para dar una educación responsable a nuestros hijos. Nosotros somos los encargados de su educación, no los responsables de su conocimiento. En nuestras manos está esa responsabilidad y a los colegios, y sus responsables, la del control de su aprendizaje en el conocimiento del espíritu y su vida. Sí, digo su vida; en las horas del día hay más de un cuarto, casi un tercio de las horas del día que están en sus manos. Responsabilidad en esos momentos.  
Las sentencias son firmes para los culpables. Pero son económicas para los irresponsables. Solo así, unos padres destrozados por el suicidio de su hija, el injusto dolor, y la comprensión momentánea de la sociedad pueden hacer que paguen económicamente, esos irresponsables que pasan desapercibidos en un centro sin escozores, ni remordimientos. 

lunes, 5 de septiembre de 2016

HUEVOS CON VINAGRE



No son extrañas las combinaciones que, a veces, escuchamos en nuestra vida cotidiana como un bocadillo de fideos, o un trozo de pan con Nocilla y chorizo de Cantimpalo, o unas ricas hamburguesas con crema de menta. . Había, en la ETB, un programa de cocina con el afamado cocinero David de Jorge, en el que los telespectadores mandaban combinaciones de sabores y texturas, algunas abominables, y que él preparaba, probaba y decidía como resultaban.

Yo tengo, en mi propia familia, una combinación realmente explosiva.

Os voy a contar la historia.

A mí querido abuelo Aníbal, y no por ello más que mi otro abuelo Ciriaco, le encantaban los huevos fritos bañados en vinagre. Sí, habéis entendido muy bien. Podía comerse un par de huevos fritos, con esa yema amarillita, líquida, con esa película blanca, casi transparente de la clara por encima, y que en todo su alrededor deja su puntilla doradita y crujiente. Con ese trocito de pan rompiendo la yema y chorreando por los lados hasta que tu lengua lo recibe con ansia; y te moja la comisura de tu boca. Digo que, qué me voy por las ramas describiendo el huevo y me entran unas ganas de ir a la cocina que ni os cuento; decía que se los podía comer en un plato hondo y de caldo el vinagre. Vamos que nadaban tranquilamente.

Esta historia totalmente cierta viene a cuento a que, siendo un recuerdo muy fijo en mi memoria, nunca lo conté como tal a mis generaciones descendentes, sí con mi padre sobre todo. Era un personaje mi abuelo, desde luego. Podría contar muchas anécdotas pero serán otro día.

Pero hoy sí quiero contaros una gran curiosidad, siendo el verdadero fin de todo lo contado anteriormente.

Siendo mi hijo muy chiquillo, vamos que no pasaría de los 4 ó 5 años. Un día, sentados a la mesa, su madre había preparado unos huevos fritos, mi comida preferida, y siempre dos, a él le puso uno, al igual que a sus hermanas. Empezamos los cuatro a comer pero él no empezaba como esperando algo. Le pregunté si es que no quería, o no le gustaba, era la primera vez para ellos que los iban a comer. Sin más me dice que sí, que le gustan, sorpresa para mí. ¿Cómo me dice que le gustan si es la primera vez? Pero más sorpresa es cuando va y suelta: “papa me encantan los huevos fritos pero mamá aún no ha traído el vinagre”. La mirada a su madre fue de órdago. Ella no sabía nada de la famosa combinación de mi abuelo. Y menos mi hijo que era imposible que la hubiera escuchado. Traje el vinagre y vi en sus ojos la misma satisfacción que la que veía en los de mi abuelo.

En los genes llevamos marcados muchas más cosas que el color de los ojos, que por cierto, son exactos a los de su bisabuelo.

Hay combinaciones que traspasan la lógica  

domingo, 4 de septiembre de 2016

MANDARLES UNA SEÑAL


Domingo, 4 de septiembre de 2016

La noticia: "Se ha detectado una señal del espacio a 95 años luz". Esta señal, según los científicos, proviene claramente de una civilización inteligente superior.  
Hasta aquí la noticia ya es de por sí impresionante.  

Vamos a hacerla comprensible para los mortales de Murcia. Si es de hace 95 años luz, quiere decir que cuando la enviaron no existían en la Tierra los que ahora la escuchan.

Imaginemos que nos quieren decir algo tan simple como un saludo: "hola", por ejemplo. Les contestamos. No, no podemos. No tenemos la tecnología suficiente. ¿Y ellos? Si pudiéramos contestarles, cuando llegara nuestra contestación: "¿Qué tal estáis?" ¿Estarían los mismos? Si no es así, no creo que los que la entendieran supieran de qué va la cosa. Habrá pasado el doble del tiempo cuando la oyeran. Estaremos más que calvos los unos y los otros.  

Vamos a lo positivo. Si es cierto que esta señal es inteligente, vamos que no la ha hecho el aire al cerrar una puerta, podemos intentar entender qué tecnología se ha empleado. Nos puede servir para entendernos mejor entre nosotros. Mandar señales a los partidos políticos para que no tarden tanto tiempo en ponerse de acuerdo. O mandarles una señal a los de las guerras para que dejen tranquilas las armas, no vaya a ser que la siguiente señal sea una que las desactive para siempre. O mandarle una señal a los profes para que nos enseñen una cultura de verdad, o a los padres para que no dejen la educación de sus hijos en manos ajenas. O mandarles una señal a los jueces para que no tarden tanto en dictar sentencias. O mandarles una señal a los buenos para que sigan siendo mejores. Porque a los malos es tontería, seguirán siendo malos por muchas señales que les enviemos. 

Los científicos, quizá y solo quizá, sean los únicos capaces de utilizar la ciencia en beneficio de la humanidad.

martes, 24 de mayo de 2016

Los palillos en las manos



La fuerza, el tesón, la dulzura, creer, confiar, nada es imposible.
Una disposición de la vida adecuada para sentirse vivo.
Una ayuda, un apoyo, el cariño, el amor, el esfuerzo.
Nadie le dijo que no se podía. Nadie le dijo que era imposible. Nada se cerró sin volver a abrirse.
Anduvo con pasos lentos, titubeantes al principio, claro, como todos. Pero no paró de andar, su sueño era saberse que podía conseguirlo. Se mostró a todos, con encanto, desenfado, risueño, seguro. Su fin no sabe dónde está, su meta es tan magnífica que aun no la ve.
Se puso desde los cinco años los palillos en los dedos pulgares y hasta ahora. Y no parará, seguro.
Un instrumento de más de tres mil años en sus manos, hace que las carretillas, el tin, el tan, el tian o el posticeo sean sonidos de armonía total. Da igual un concierto de Aranjuez que una canción de Metálica. Posición de sus pies, sus manos en la armonía del baile.

Nos dejó sin palabras Javier

miércoles, 20 de abril de 2016

Números



Reconocido chef español entró a comer a un restaurante de cierta categoría y por deformación profesional iba mirando cada uno de los elementos de ese establecimiento, reconociendo en cada momento que estaba bien y que mal. Una cubertería especial, una vajilla de diseño, una mantelería de hilo de Escocia, en fin, su ojo crítico iba desgranando las peculiaridades del sitio.
Un fabricante muy considerado de cerámicas de suelo tenía el consabido problema de reconocer la calidad de todos los pavimentos que pisaba, su profesionalidad le llegaba a extremos de saber de qué materia prima estaban hechos y su lugar de procedencia.
Un director comercial de una afamada empresa de aluminio no dejaba de tocar ventanas y puertas por donde pasaba. Adivinando su procedencia, la competencia y la calidad.
Dicen que los números hablan, se recuerdan. Hay quien puede memorizar las matrículas de los coches, los números de teléfono. Algo realmente intrigante. Pero identificar números con caras. Unir una cifra a una persona, es algo que me asombra. Y más en estas fechas.
Hoy es el día de la Lotería por excelencia. Y eso que hay más de 100 sorteos al año. Pero el 22 de diciembre es la fecha de la suerte o de la salud. Hoy salen esos números mágicos que todos ambicionamos tener en nuestras manos y verlos salir de esos bombos y colocarse en esos alambres, cantados con un soniquete que todos reconocemos. Y a las dos horas las loterías se llenan de parroquianos a enterarse de su suerte o la suerte de los demás. Son los periodistas, junto con los banqueros, los más interesados en saber de los afortunados. Y el dueño, dueña, empleado, empleada, cuentan y recuentan los décimos vendidos, los números de su despacho de lotería. Y lo asombroso es que son capaces de recordar los números vendidos, el día que lo vendieron y más espectacular, a quién, cuándo y cuántos décimos. Alucinante esa deformación profesional. Es su trabajo, seguro que tienen muchos abonados, los mismos, durante años. Esos sí. Se recuerdan cómo el fabricante de cerámica o el chef viendo un alimento, pero esos números nuevos, esa serie única que nunca se tuvo, esos decimos sueltos vendidos llegados por casualidad a la lotería y esos dueños o empleadas, son capaces de unir la cara, al décimo, al día, a la hora.

Me asombrará siempre esa facultad profesional.

jueves, 7 de abril de 2016

Taller de Cocina con Sentido



Esta entrada de hoy en el blog es muy especial. Hemos preparado dos recetas. El típico Zarangollo murciano y además con una variante de Cieza con calabaza, la segunda receta es una tapa de pulpo con alcachofa.

Y estaréis pensando que estas recetas ya están en el blog. Y así es. Pero os voy a contar cómo y por qué las vuelvo a poner.

Hemos preparado estas recetas entre seis personas.

Vamos a ello. Para el Zarangollo, ha sido Patri quien ha traído los productos: tres calabacines muy hermosos. Seis huevos, dos manojos de cebolleta fresca, eran seis, y dos patatas medianas tirando a grandes. Aceite, AOVE, y sal ya había en el piso. Tranquilos, todo tiene su explicación, pero a su tiempo.

Yo he llevado una calabaza tipo cacahuete mediana, tres alcachofas pequeñas y un tentáculo, pata, de pulpo ya cocida y con su salsa, un par de limones.

Vamos con la elaboración.
Patri muy decidida dice que ella se encarga de los calabacines. Comenta que los lava antes de cortarlos en rodajas. Nos dice también que su costumbre es no quitarle la piel. Y como sabemos, no pasa nada por no quitarla, de hecho nos aportan vitaminas. Encarna le prepara una tabla de cortar mientras ella busca en los cajones un cuchillo de cocina mediano. Ella no lo ve, pero os digo que los hay de colores y eligió el azul.

Mientras, Pedro dice que él se atreve con las patatas. Se hace un hueco, busca otra tabla y un cuchillo pequeño y a pelar, pero dice que sería mejor un pelapatatas. Nos ponemos a mirar en los cajones mientras él toca en los cajones. Al final encuentra dos. Con uno es suficiente. Y se dedica a las patatas. Mientras es Carmen quien ataca a las cebolletas para cortarlas en juliana. Vaya nombre, se lo explico y una cosa más que aprendemos. Los fuegos se van a poner en marcha.

Suscita la primera controversia. Sartén o cacerola. Y les comento que es indiferente para pochar la verdura. Si solo se utiliza agua es válida cualquiera de las dos y, por seguridad y comodidad, Patricia decide que la cacerola le irá mejor. Los fuegos en esa cocina son mixtos, de gas y eléctricos. Patri busca un encendedor eléctrico en uno de los cajones y tarda en encontrarlo. Otro grupo lo había cambiado. En este piso tipo de la ONCE se dan varios talleres de cocina con distintos niveles. El aceite, AOVE, es lo primero que busca Patri para añadirlo en la cacerola, con su prudencia pregunta que cuánto le pone. Y yo le digo que a su gusto, que como lo haga siempre. Me fijo y pone, con mucha habilidad, como dos cucharadas de aceite. Es suficiente. El calabacín soltará su agua. Lo pone a fuego medio. El interruptor está preparado en números y al girarlo se nota como un clic en cada número.

Cómo notaréis, sigo asombrándome de lo que veo y siento. Ya tiene cortados los tres calabacines en rodajas. Y a la cacerola con una pizca de sal, la cantidad que le coge entre tres dedos. Esperanza, siempre al quite, busca una tapa para la cacerola y a esperar su tiempo. Mientras, Pedro terminando de pelar las patatas. Como las ha lavado antes en el agua, algún trozo de piel se queda en ellas. Carmen se lo dice. Comento que como ya están bien lavadas no importa. De hecho cuando las hacemos asadas en el horno nos la comemos con esa piel crujiente tan rica. Las trocea con habilidad como si fueran para una tortilla. Nunca la ha hecho. Salvo en el microondas. Será nuestro siguiente reto. Una tortilla española de toda la vida. Y Carmen, terminando su Juliana ya. La deja toda cortada en plato a la espera de hacerla protagonista en el fuego. Todo se andará. Pero es el turno de la sartén y las patatas. Pedro se busca sus mañas para encender el fuego eléctrico. Intenta recordar cuál y en qué orden estaban los interruptores. Esperanza le confirma lo que él ya intuía. El tercero por la izquierda. Los dos primeros son los del horno. Una sartén pequeña y el aceite. Es un pequeño problema con las cantidades a echar de una botella directa es difícil medir cantidades. Hay o debe haber dosificadores. Los buscaremos. Dos cucharadas aproximadamente. Las patatas a la sartén y a esperar 15 minutos moviéndolas.

Él tiene un reloj muy especial. Es para invidentes, se levanta el cristal, pero eso no lo hace tan especial sino que es un Seiko. De esos que la maquinaria es japonesa y no falsa. Está muy orgulloso y con razón. Lo programa para ese tiempo. Pero se oye la voz de Rocío que dice que ya ha puesto la alarma en el reloj del frigorífico con los 15 minutos. ¡Qué despierta es Rocío!, una niña con unos ojos para comérselos de bonitos y vivos que los tiene. Cuida de su hermano de meses mientras su mamá, Patri, está con los calabacines peleándose.

Es la hora de la calabaza. Les cuento un poco de la historia de esta modalidad. Y de la curiosidad de su forma de cacahuete grande. La tocan y se sorprenden de la forma, el peso y la piel. Patri dice que no la pela, que ya lo intentó una vez y que casi se corta. No me extraña, sabéis que esta calabaza tiene la piel muy dura, y si no se tiene algo de destreza es fácil que el cuchillo se nos vaya. Pero como es una valiente le digo que le enseño una técnica de coger el cuchillo cebollero: lo inclinamos para cortar hacia afuera y con la mano izquierda sujetamos muy bien la calabaza, los nudillos son los que medirán la distancia de corte exterior podrá pelarla con éxito. Y lo consigue, ¡Bravo por Patri!

Su niño llora, parece que tiene hambre, y con ese amor que solo una madre sabe le da el pecho.

Pedro se anima con la calabaza ahora y dice que él la corta en tiras para cocinarla. Pues nada, al tajo, con una maña bastante aceptable, se lanza a trocearla y eso que el asiento, (parte plana que toca la tabla para que no se mueva), que le da al partirla por la mitad no es el mejor. Hay que decir que la calabaza por dentro es parte hueca, por lo que al partirla por la mitad y ponerla boca abajo cuesta un poco pero sale airoso del trabajo.

La sartén con las patatas van terminándose, el tiempo marcado se acerca, le ha dado vueltas con mimo, colocando la rasera por encima para saber dónde y cuántas están en la sartén, algo que a mí me asombra, normal. Hay que dejar unas pocas fuera en un plato para después preparar la variante del zarangollo ciezano. Se cumplió el tiempo de las patatas, las va añadiendo a la cacerola que Patri ha tenido con mimo cocinando, deja en un plato el resto, algún trocito se salió de la sartén, pero al terminar repasa con la mano alrededor con cuidado del calor del fuego y comprueba el resultado, un trocito estaba fuera.

En ese fuego pone esa misma sartén a la que le añade dos cucharadas más de aceite, esa medida ya la tiene por la mano. Toca la cebolleta fresca que nos cortó Carmen, la pone, le añade esa pizca de sal como le puso a las patatas, y busca la tapa para cubrir la sartén de nuevo. Mide la intensidad del fuego para que se pochen lentamente.

Parecería ahora que estábamos parados. Los fuegos en marcha con los calabacines, con las patatas cocinándose, en el otro la cebolleta igual.

Toca otra sorpresa.

Las alcachofas para la famosa tapa de pulpo con alcancil, vamos la alcachofa que se llama así indistintamente. Un valiente y es Pedro quien de nuevo se anima. El dice que les corta el rabo y que después las pela con el cuchillo hasta que las hojas están blandas. Perfecto, es una forma más de cortarlas. Pero aquí si les propongo que las alcachofas las pingamos en un bol con agua y el zumo de un limón, para que no se pongan feas, se oxiden. Vale también un buen puñado de perejil, pero en este caso es el limón el que va al bol con el agua. Carmen dice que ella les deja el rabo a las alcachofas. Por supuesto que es válido también. "Pero cada maestrillo tiene su librillo" y en este caso fue Pedro quien inició la aventura. Las pela, las colca en ese bol, Esperanza busca una cacerola y a... hervir el agua. Las echa después de pasarlas con el agua de limón añadiendo un poco de esa agua a la cacerola. La pregunta de siempre que se cocina ¿Cuánto tiempo? La respuesta es fácil, sobre los 10 minutos desde que empiece a hervir el agua. Y según el tamaño de las mismas. Otra cosa que nos cuenta Pedro es el sonido. Sí, hay que prestar atención a los sonidos que hacen los alimentos en la sartén, cacerola o cualquier objeto que tengamos en el fuego, nos dice qué ocurre y cómo van cocinándose. Otra de las cosas que yo aprendo. Creo que al final voy a ser yo quien aprenda de ellos.

Repasamos rápidamente.

En la cacerola tenemos casi terminada las patatas y los calabacines a falta de ponerle la cebolla que ya la tenemos terminándose en la sartén.
En la otra cacerola cociéndose las alcachofas. La calabaza troceada a la espera de que la cebolleta deje libre esa sartén.

Una cosa nueva más. El pulpo para la tapa llevará un aceite de canónigos. Les cuento cómo lo vamos hacer, en un vaso de batir colocamos un puñado de canónigos, Es Patri quien se lleva la mano al Tupper y saca un puñado dejando la mitad para la presentación, los pone en ese vaso y añade como 3 dedos de aceite. Y vuelta con el problema de las mediciones, podemos hacerlo de otra forma. Llenamos un vaso pequeño de aceite y esa sería la medida para hacerlo. Pero en este caso sus ojos somos nosotros, le sugerimos que un poquito más de lo que ella ha puesto. La batidora en su sitio la consigue a la primera. Busca el enchufe con la batidora ya dentro del vaso. Toda precaución es poca. Sujeta el vaso con su mano izquierda y leña a la batidora. ¿Cuánto tiempo? ¡Pues eso digo yo! que el que crea que habrá hecho un puré muy liquido con el aceite y los canónigos. Sube y baja hasta que crea que está. Lo vamos a cola, solo queremos ese aceite con el sabor del canónigo, y perfecto en un vaso ha colocado el colador que encontró en el segundo cajón y con una cuchara sopera que le acerco presiona en el colador hasta que le ha sacado todo el jugo a ese mejunje batido.

Mientras Pedro pone en el microondas el Tupper con el pulpo que ya traje cocido. Esa será otra clase especial sobre el pulpo y sus formas de cocinarlo. Dos minutos a máxima potencia y listo, vuelta a medir el tiempo. En este caso el micro avisa.

Todos queremos probar el sabor especial de ese aceite con canónigos, hasta Rocío se atreve. Una cuchara a la que le pongo un poquitín de ese aceite y una pizca del jugo del pulpo. Me gustaría que hubierais visto la expresión de su cara. Aquí sí que no hay mentiras, les gusta y mucho.

Tenemos terminada la cebolleta, a la que Pedro le ha dado vueltas con cariño y paciencia, en la cocina no hay prisa y si mucho amor. A la cacerola con casi la totalidad de ella, el mismo proceso, tocándola con la parte plana de la rasera sabe dónde y cuánta hay en la sartén para reservar un poco. Ahora es cuando le añadimos la calabaza ya troceada, una cucharada más de aceite, AOVE, y a pochar de nuevo, la calabaza se hará enseguida, está cortada en trozos muy finos.
Ya casi tenemos los tres platos terminados, Zarangollo murciano al que Patri le va a poner los huevos que quiera, y decide que como somos 6 en total le pondrá 5 huevos. Pues muy bien, los casca con habilidad en un plato uno a uno para asegurarse que no tendrá cáscaras dentro de la cacerola y adentro. Solo le queda remover y romper esos huevos y con el calor que ya tiene la cacerola se terminarán de cuajar, Probamos de sal y acertamos no añadiendo más. Está en su punto.

Añadimos as patatas a la sartén donde teníamos la cebolleta y la calabaza y terminado ese plato con un huevo roto por encima removiendo un poco. La cantidad es pequeña pero suficiente para notar su sabor distinto. Se me ha olvidado llevar unas ñoras para colocarlas en la tapa del zarangollo ciezano, pero en ese momento Carmen, removiendo entero el frigo para reordenarlo, descubre una bolsa con dos ñoras. La alegría es completa. Probaremos la tapa completa. Patri toma una, la desmenuza en un plato para que no tenga pepitas, añade unos trocitos a la sartén donde se está terminado la tapa y se sumará ese sabor al que ya tenía.

Vamos a emplatar y presentar los tres platos.
 
De la cacerola con el Zarangollo, retiramos una buena cucharada que colocamos en un plato redondo. Al lado colocamos otra porción del zarangollo ciezano al que Rocío le pone un trocito de ñora como peineta encima, queda muy propia y bonita.

Y para la tapa del pulpo colocamos las alcachofas ya cocidas y cortadas por mitad en un plato redondo amplio. Ponemos un trocito de pulpo encima de cada alcachofa y salseamos con los jugos del pulpo y el aceite de canónigos Queda precioso.

Foto de familia, todos juntos con nuestras recetas emplatadas para confirmar que podemos hacer lo que nos dé la gana.

Cada uno se lleva en su Tupper lo que ha sobrado de las recetas y poder disfrutarlas con su familia.

Llega María Dolores a pasar revista en ese momento, si llega cinco minutos antes prueba las tapas. Nos hace una entrevista que graba en su móvil para pasarla a todo el grupo de Cocina Con Sentido y disfrutar todos de lo que hemos hecho hoy.