miércoles, 13 de noviembre de 2013

Guadaña



La imagen en nuestros ojos de la desolación vista desde el cielo por una máquina creada por el hombre, esos satélites meteorológicos, y de observación, con un costo impresionante y que nos enseñan a centímetros que la destrucción total de un pueblo provocado por las fuerzas de la naturaleza. Me ha hecho reflexionar si el hombre es capaz de hacer un foto de la cara de una niña muerta por ese ciclón destructivo a esa espectacular distancia y ni ver a tiempo que ese ciclón se va a desplazar a donde está el hombre habitando tan tranquilo? 

No somos capaces de prever que eso va a ocurrir? Lo están viendo cada veinte minutos dando vueltas a la tierra, observan segundo a segundo como se desplaza. Saben y lo predicen su fuerza, tamaño, intensidad, destrucción. Saben más de ese ciclón que lo que están haciendo sus hijos en el cole en ese momento. Y no son capaces de avisar de que la muerte con su guadaña va a cortar las cabezas de hijos en el cole que ellos si ven? Me niego a mismo. No puedo más que revelarme ante esa postura del mundo técnico. Si ese desastre natural hubiera ocurrido encima de Alemania, o sobre los estados centrales de EEUU, no quiero pensar como las cadenas de televisión hubieran retransmitido las noticias hasta dentro del ojo de ese bestiales ciclón. Probablemente hubiera destrucción y más cosas. Pero tantas muertes? No lo creo. Se hubiera avisado cómo en tantas ocasiones. 


Pero ni Filipinas es EEUU. Ni es Alemania. 

Y ahora a mandar aviones con ayuda. Por supuesto. Y todo lo que haga falta y más. Pero prever esto antes también