domingo, 1 de diciembre de 2013

Discurso presentación Libro COSAS DE MI CABEZA


He intentado oír vuestros silencios, escuchar vuestras palabras en los comentarios, sentir vuestras emociones en los chat privados.
He aprendido a observar un artículo de forma distinta, a resolver los dilemas de mi mente.
Os habéis hecho protagonistas de cualquiera de los relatos de forma exclusiva.
Y donde están escritos?, en cualquier sitio y momento, donde la ilusión afloraba a mis dedos para escribirla. Con el móvil, la BlackBerry se ha hecho con la dura tarea de la pluma de Cervantes, como cambian las cosas.
Andando, en la cama, en una cafetería, en varias. Una tarde de gintonic, un disgusto de la tele, una noticia que nunca quise sentir.
Una llamada desgarrada de auxilio, un recuerdo de la niñez, una vivencia de tu juventud, el saludo de una fiesta. El cambio del tiempo, el cambio de humor, el cambio de amor, te quedas sin amor. Hoy ya tengo amor.
Una soledad no querida, un roca de apoyo, una camino lleno de líneas y semillas.
Cualquier cosa me ha servido para trasmitir mis locuras. He hecho que un taburete hable y que un libro sienta tristeza. Que una nota musical le aplauda a su público o que un tapón sirva para hacer un segundo feliz a una amiga.
Cómo dice Paco, todos tenemos cosas en la cabeza y yo he cometido la osadía de juntar esas locuras en sílabas.
No es una autobiografía pero si una biografía de todos. Os he retratado desde dentro, desde esa parte que no se revela  en el papel fotográfico pero si en el folio en blanco.
Las tecnologías de los blog, de la informática nos puede, nos convence, nos arrastra y nos engancha. Ahora tenéis lo que Gutenberg buscó, la Biblia en papel. Ehhh. Que esto ni es la biblia ni Paco Gutenberg. Pero si que nos gusta volver al papel alguna vez.
Habéis leído casi todos, todos los relatos. Y aún así estáis aquí para llevaros el libro.
Lo mío es devoción por que sigan saliendo estas locuras. Pero lo vuestro es de admirar más. O sois unos lectores empedernidos o de verdad es que estáis aquí para ayudarme a seguir escribiendo más cosas.
No puedo agradeceros bastante todo. Solo con intentar haceros más protagonistas de los siguientes relatos. Y os aseguro que ya hay muchos más escritos.
Y ahora me gustaría leeros una cosa escrita hace mucho pero que viene al pelo en este acto. Pero como a mí lo de leer ya lo estáis viendo el desastre, quisiera una valiente que lo hiciera por mí. Os lo merecéis y además también es un pequeño homenaje a quien se atrevió al desafío que le lancé de que escribiera el prólogo.