viernes, 5 de septiembre de 2014

El Primero de Muchos



-Hola, que haces?
-Nada, viendo un partido
-Pues siéntate
Nunca se está preparado para recibir esta primera noticia. Cuando la recibes, toda tu cabeza se arrebuja de sentimientos, nos sabes valorar adecuadamente las sensaciones, no entiendes de prioridades. Solo saber si ese acontecimiento es deseado.
Con el sí es suficiente para explotar tu alegría. Entonces piensas que es Ley de vida. Es el primero, que todo se dé bien, que ellos estén felices, que empiece a cuidarse, si cabe, un poco más. Más responsabilidad, pero conociéndola, va sobrada.
Y sin manual. Pero tiene todo el apoyo y ayuda de los suyos. Probablemente nos peguemos por ayudar más y mejor. Y la experiencia ya la irá adquiriendo.
Vendrán, a su tiempo, las manías, los colores, los sabores, el sexo, vendrá bien? Los nombres, la ropa, la habitación,
Decírselo a los suyos, a la familia, los amigos, los conocidos. Toda su vida va girar a su alrededor. No habrá más que esa vida dentro. Será su centro, el ombligo del mundo. La razón de vivir, la ilusión por sentirlo, por verle, por abrazarle, de comérselo literalmente.
Vendrán días de vigilia larga, de cansancio extremo, de sufrimiento innecesario, de preocupaciones ilógicas. De aprender lo que es una nueva vida. Su vida. La que ella ha querido que sea.

La felicidad llenará sus vidas. Alegrará sus tristezas, salvará los momentos más difíciles. Pondrá su lógica a su existencia.