miércoles, 24 de septiembre de 2014

Asturias



Del tópico, pero cierto, que Asturias es España y el resto reconquistada, yo estoy convencido.
Cuando conocí aquella tierra tenía los años de un niño que empezaba a andar. Mis recuerdos están más en el duro viaje que en la tierra en sí. Menos de 6 años contaba y Avilés era nuestro destino.
Duro el viaje, difícil su camino, complicada su orografía, inexpugnable para muchos en su tiempo. Imprime un carácter en su gente.
Asturiano, Asturiana. Firme en sus decisiones que robustecen sus proyectos. La humildad raya en la sobriedad, hay poco o mucho según se mire. El que escaso anda sobrado está. Mente clara, inteligente y despierto, gran observador. Y amante de tantas cosas que la naturaleza que le rodea es la que menos despierta sus pasiones. Gusta más de las personas, de sus gentes de sus amigos
El contraste del cielo, a veces gris, a veces negro, poco sol y mucho orballo. Del dulce al salado, de río al mar, del salmón al campanu, de la leche al queso, de la vaca al chorizo. De la legumbre a las fabes. De la mirada limpia al oído sereno. Fuerza en su carácter. Fuerza en su físico. Rudo su paisaje pero bello su entorno. Covadonga escondida donde la Santina habita. Cuesta llegar, el esfuerzo es merecido.
Miras al mar desde lo alto de sus montes. Es difícil arribar pero más salir. Lloras cuando llegas y lloras por no marchar.
No de Bable se habla cuando el castellano se entiende. Cualquiera lo puede. Cualquiera vale, cualquiera lo siente.
Qué más da si es España antes o después. Don Pelayo luchó, pues sigamos por ser y no por no ser.

Asturias es España. Y España también.