jueves, 30 de octubre de 2014

Dejarme vivir



Uff. Que calor hace. Un poquito de lluvia o de agua fresca no me vendría mal. Pero mejor cuando el sol ya no me dé de cara. Así no me quemarán esas gotas que hacen de cristales de aumento. Queman y me destrozan mis vestidos verdes y mis sobreros amarillos. La verdad es que es el color que mejor me sienta, otras van de rojo, de rosa, y hasta de negras he visto por ahí, tan presumidas ellas. Son más exclusivas. Conozco a una persona que le encantan los sombreros negros y se las llevan.
A mí me encanta este amarillo, me suena a luz, a oro, a brillo. Dicen que este color es el de la alegría, de la sonrisa. Y para presumir más todavía algunos dicen que este color es de sabios, de inteligentes y de genio. Yo no llego a tanto, pero sí que disfruto cuando me miran y se admiran. Me baja por mi cuerpo, en los días de primavera, unos olores deliciosos. Una fragancia que varía con la cantidad de luz que me da, con el viento que me arrulla, con el sentido que se acercan.
Hay quien me canta, hay quien me pone música, pero sobre todo lo que más agradezco es el amor con el que me miman. Entonces sí que estoy feliz y se me nota, me abro entera, y lleno de luz y olor a todo lo  que me rodea. Con que poco cariño devuelvo tanto. Dejarme que termine mi vida donde nazco, daré mucho más que si me cortáis para unas horas.

Soy un ser que vive y siente, y que quiere como el que más. Soy una rosa amarilla que solo quiere hacer felices a todos.

martes, 28 de octubre de 2014

Cuba




Todo empieza con la ilusión de un recuerdo. Las historias de su abuelo en aquellas batallas lejanas de Cuba. Como un chaval en plena juventud llena de locura y pasión pudo conseguir meterse en aquel cuartel y cruzar un charco demasiado grande para alguien de los adentros de la España más manchega. Cascos de paja que más parecían de cosechador de mies. Trajes de rayas, que de pijamas podían valer y armamento para cazar liebres y codornices.
Les contaba las historias como si de anécdotas fueran. Y ahora se daba cuenta de la crudeza de aquellas vivencias, a la ya larga distancia con la patria, había de añadir la crudeza del sitio, a la falta de alimentos por las inclemencia, al bloqueo y asedio, a las enfermedades que diezmaron la población de unos bandos agresores y agredidos. Precariedad contra las inmensas fuerzas de EEUU Al volar el Maine. Hecho que vivió con sus propios ojos, demostrando que su voladura fue interior.
Algo le hacía querer ver aquellas cosas con sus propios ojos. Su abuelo, su amado abuelo fue el último en salir de aquella maldita isla a la que nunca debió ir. Los años pasan, los momentos también, las personas cambian y los sentimientos se aplacan. El rencor se dulcifica, el tiempo restaña, y la vida se adapta. Pero vivir los pasos de su abuelo, oler los sitios donde comió y durmió. Ver el océano hacia su Mancha querida. Y no desde la desesperanza de saber si volverá, como recordaba su abuela. Y si más vivo que en una caja. O solo la carta del general con la noticia de su entierro. Tenía que ir, vivir, sentir.
Y así lo hizo. Buscó la forma más parecida en la que su abuelo se marchó y salió para Cuba, en un buque mercante andrajoso, destartalado, cargado de ropa usada, más vieja que antigua, en fardos atados. Quería revivir una experiencia. Entender porque alguna palabra como ultramarinos significaba lo que traían de ultra mar, de aquello sitios descubiertos por Colon. Porque de los salazones, de las conservas, de los tiempos muertos de nubes y calmas chichas. Pisar la tierra de la playa, las calles, los escombros de los cuarteles, el puerto, sus tabacos, su gente, porque queríamos estar ahí, cuando en España se estaba ya bien, las ambiciones de tierras y personas, dominar más de lo que se puede,

Y salió.

¡Ahí te quedas!



Descuélgate por los cristales de mis lágrimas
Y mira la mentira de mis verdades
No creas mis engaños
Vivirás en mis calores
Que se volverán hielos
En cuanto salgas de mis amores
Sentirás tus penas
Y no volverás a tus risas
Entenderás mis lágrimas
Y vivirás tus miserias

¡Ahí te quedas!

El Ganso y la Jibia



La sombra del árbol era lo único que le dejaba ver en aquel nuevo trozo de vegetal. Escribiendo las hazañas del gran faraón, Escriba de las guerras que su señor ganaba contra esos pueblos bárbaros que sin cultura intentaban adueñarse de las migajas de sus tierras. Y él, el gran faraón, ni podía consentir ningún tipo de injerencia en sus dominios, cada día más grandes y prósperos, donde el saber, el conocimiento se engrandecían a pasos agigantados, tantos como los pueblos que conquistaba. Se afanaba en describir con aquel nuevo sistema que era el papiro. Se acabó el esculpir la piedra para dejar constancia de los hechos grandiosos. La naturaleza ahora brindaba una nueva forma de contar las aventuras, peripecias y odiseas. Este escriba dejó el cincel y la piedra para utilizar al ganso y la jibia para trasmitir la historia. 

domingo, 26 de octubre de 2014

Escucha



Hoy no tengo más palabras que las que salen de mis instintos más básicos
Aquellas que solo oyes en las noches de lujuria
Descuartizan amores y cubren pasiones.
Indignas para ti y deseadas de animales
Te hacen subir a los infiernos y salir de los cielos.
Rojas de brasas que anidan en el ardor de tu cuerpo.
Desnuda tu piel y libera sudores, calores íntimos que huelen a deseos.
Escupe tus lagartos y traga mis venablos.
Deja de hablar y empieza a romper cordones morales.
Vuela, sube, baja, monta  disfruta de este carrusel que el frenesí te rebosa.
Corta es la noche para perderla en amores.
No pares hasta que oigas mi beso en tu oreja, mi aliento en tu boca y mi amor en tu alma.

Corre y escucha, vibra y siente. Todo llega y el gozo más.  

viernes, 17 de octubre de 2014

Inagua


INAGUA
Al igual que una palmera llora sus frutos recostada a lo largo de la arena, tus lágrimas fluyen de igual forma regando cada grano de guijo de tu vida. La dureza no deja caer más de las que su vida necesita. No afloran todas. Se endurecen hasta que maduran fortaleciéndose a su vez.
Tu solidez esta en cumplir las promesas sean las que sean, por más duras y difíciles que te obliguen. Tu palabra de quedar en esa isla hasta que vuelva la nao a recogerte con las adversidades que vas a vivir. Pasar de náufrago a colono, de solitario a sociable con tu entorno. A descubrir en la naturaleza a tu aliado. A ver que la soledad impuesta por aquella decisión, ahora es asumida con resolución. Aprovechas todas tus capacidades antes inciertas, y ni siquiera adivinadas descubriéndote interiormente. Esa aventura de soledad, mil veces repetida en la literatura, te hace ver el carácter fuerte que siempre llevaste dentro.
Dijo el contramaestre que volvería a por ti aunque tardara un año. Pero si ni siquiera sabes contar. Pasarán decenas de días que nunca serán suficientes. Pensarás hasta la exasperación en élla. Verás su cara en cada sueño. Sentirás su piel desnuda siendo las lonas de tu jubón. 
Tu palabra dada será lo único que te mantenga firme. Sabes de la tierra lo que muchos no sabrán en muchas vidas. A tu corta edad aprendiste muy rápido en los cortados de tu isla. Era preciso que vieras en las nubes, en los vientos, en la luna y el sol todo lo que enseñan a quienes quiere saber. Y tú te alimentaste casi solo de ellos. Algo de leche de tus cabras, briznas de esquejes. Y agua de los riachuelos formaron en ti la sapiencia de la vida.

Ahora llevarás a la práctica, en tierra desconocida, el poco o mucho saber adquirido. Curtirá tu alma, domará tu cuerpo, doblegarás tu entorno y si sigues, tu espíritu aventurero forjado en aquellas quebradas de tu isla, saldrá vencedor de esa isla. Tu voluntad se volverá de acero, tu temple será el más tenaz nunca creado. Ganarás la batalla de la vida. Y si maese Luis de Calatrava, a su vez contramaestre de la Buenaventura, cumple a su vez la palabra, ya no encontrará al niño grumete sino al hombre que ahora llevas dentro. Tu aventura es tu vida. Y hasta tu muerte así será.


                         Relato en mi SÉPTIMO libro en la Editorial Letras con Arte 

viernes, 10 de octubre de 2014

Tu alma está excitada


Tengo ya una vida hecha, madura, fuerte. He luchado y lucho por ser valiente, por ser independiente, que no dependa de nada ni de nadie. Salgo adelante solucionando mis problemas, arreglando mis asuntos, he roto los muros que tapaban mi vida, u ahora ando con fuerza y autosuficiencia.
Pero mis cimiento forjados en estas realidades se conmueven al verlo, mis miedos anteriores se presentan como fantasmas de mis indecisiones de juventud, mi intimidad se desmorona, y mis agobios rezuman por mis poros.
Y cada vez que estoy junto a él me siento bien, me da fuerza, confianza, seguridad. Sé que no busca otra cosa que yo sea su centro en su vida, no algo pasdajero.
Mis prisas las trasmito y mis ansiedades también, los tiempos se aceleran y las pausas dejan de existir. Y estas situaciones son las que no dejan que prospere, que adelante, que lleve a situaciones de paz y tranquilidad
………………………………….
Se pierde mucho en una relación, tu intimidad, tu soledad asumida, parte de tu libertad. Pero ganas felicidades y lo sabes, lo notas, lo sientes. Y desde el principio cuanto más claro le expliques las cosas mejor para los dos. Comprenderá tus miedos, tus ansiedades, tus agobios. El solo quiere hacer lo máximo que él cree por ti. No tengas dudas que es su interés. Pero tanto, tanto que al final se pasa.
Busca sus sentimientos y no los hechos y sus palabras. Quizá sus preocupaciones por ti es para demostrar algo que no debe hacerlo de esa forma. Hablarlo, explicarlo, contarlo.
En cierto modo abriste la puerta para que entrara en la tuya, pregúntate porque?, ¿tiene todo lo que te falta?, ¿no se parece en nada a relaciones anteriores?, ¿te sientes bien, te hace feliz? Tu intuición no te fallará, incluso en los silencios sabrás que pasa.

Tu cabeza dejó de ser fría, tu corazón dejó de latir al ritmo normal, tu alma está excitada. Las ilusiones, las esperanzas siguen alterando tu vida. Saldrá bien?. Date tu tiempo, y dáselo a él. Déjalo bien claro. El tiempo nos coloca a cada uno en su sitio y seguramente os colocará a los dos juntos en el mismo sitio. Las vidas en común tienen todo lo bueno de cada uno y solo lo malo que queramos dejar que exista. Cuanto menos malo exista mejor. Ceder antes que imponer, convencer antes que mandar. Y amar hasta que dejes de sentirte bien haciéndolo.

lunes, 6 de octubre de 2014

A Pablo Neruda



Vienes entera, alta y altiva,
Das todo lo que llevas,
tienes más que dar que recibir
Florecen arboles donde hay juncos
Haces que mi noche se encienda de estrellas
Y renazca el niño que siempre hubo
Bebo de tu cuerpo y vivo de tus ojos
Brillas como Venus, das luz como el sol
Aunque no estás, dura es la vida
El dolor es venganza
Que no sacia mi ansia.


Seleccionado en el libro concurso de poesía,

Homenaje a Pablo Neruda Editorial Artgerust

Ni recuerdos




Nunca pensé que no estarías en mi vida
Ni imaginé un solo día sin pensar en ti
Los sueños de ambiciones me los creabas tú
La ganas de vivir eran tus energías
Mi cara era una sonrisa continua
Cada momento que tu imagen aparecía
Dejaron las ilusiones por llegar
Y los pasos por acercar
Ahora solo eres un recuerdo escrito
Un recuerdo clavado en el corazón
Y aunque sigues ahí, puedo vivir sin ti
Ahora solo eres un silencio
Que me hace volver a mirar por mi


miércoles, 1 de octubre de 2014

Virginidad



Nada hay como tu tocar tu intimidad
la dolencia ni es excusa
La sabiduría es madurez
Deja que veas como sientes
Entiende como cambias
Tus sitios clausurados
Serán abiertos con la llave de tu amor
Fuego y ardor sientes en tu cuerpo
No dejes pasar el momento
No hagas tus locuras
Vive tus sueños
Y siente tu nueva vida
Vive, créate,
se mujer,
se tú dueña

Eres libre. 

Excitas



Arde mi boca,
sufre mi cuello,
abrasa mi pecho,
calienta mi sexo,
calla tu boca,
deja tu aliento,
deja el misterio.

Hazte sentir y siénteme.
Deja tu verbo y calla tu cuerpo,
solo quiero sentir
que me llenes por dentro 

Lléname



Ni tardes en llegar.
A susurrar tus amores en ni oreja
Deseos de amor presiento
Llena mis labios de pasión
Y deja de perderte en otras pieles
Aquí tienes mis pezones duros
Esperando tus dientes
No hace falta la noche sin luz
Vuelve la luna para que me llenes
Lloras lágrimas entre mis piernas
Dame tu deseo, que tu deseo soy yo
Viste mi cuerpo con tu desnudez
Y no llenes de palabras mi corazón
No me hacen falta

Solo tú 

Napoleon




Y dice que no se lava
Y le digo que no se lave
Que ya lo dijo Napoleón,
Josefina no te bañes  
Con lo rico que esta sin lavar
Para que lavar si lo bueno es amor
No es necesario el olor
Cuando el amor
Es lo mejor
Del sexo con pasión

Y qué más da el sabor

Tu mismo



Harta me tienes de tus silencios,
Llena me tienes de tus angustias
Tus miedos me llenan
Tus congojas dan pánico

Tus prepotencias me asustaban
Tu gritos temo
Tus ausencias preocupan
Y tus falsedades descubro

Ahí te quedas
Ahí te dejo
Grita tus miedos
Chilla tus pánicos

Se infeliz
Se tu mismo
Que nadie te salvará

Que tú mismo 

martes, 30 de septiembre de 2014

Ella



Era tan gandula que a la cama le daba unas palizas impresionantes. Tanto que el despertador le sonaba una hora antes de tener que levantarse. Y le repetía cada cinco minutos. Pero nunca llegó tarde a su trabajo. Lo de gandula ya se ve que es una visión muy partidista y no del todo real. Dulce, cariñosa  servicial, con su genio y su carácter. Callada y reservada. Algo bastante natural en esas edades. Responsable en todo, amigas, amigos, trabajo. Su propia vida. Guapa, con estilo, tiene clase, ese pellizco que dicen los calés. Porte, prestancia, don de gentes, carisma, quizá es una líder natural. Tendrá que seguir y demostrarlo. Pero es seguro que llegará. ¿Dónde? Quién sabe, pero será largo, a mucha distancia. Y más de lo esperado y deseado. Se nos irá. Pero será su vida. 
Con las limitaciones de una maldita crisis que deja sin ilusiones a la juventud. Antes, acostumbrados a tener poco, o mejor nada, siempre se soñaba con algo, tener más ambiciones. El desear era algo natural. El tener y dejar de tener, o ver como dejan de tener obliga a desilusionar. Dejas de esperanzar. Entristeces, te decepcionas, dejas de ver sueños.
Qué pena de esta juventud que por desgracia ha vivido y está viviendo lo más crudo de la vida. De esta maldita crisis. De ver, de tener casi lo mejor desde vida y casi perderlo o de perderlo entero. Puede comparar, 100 euros es mucho o es demasiado poco. Así de duro es este momento. Pero ella no cambia. Sigue con esa idea de tener su independencia. Su casita, su nido, su mundo. Su intimidad, su amor, su pareja al lado de su vida.

Equivocarse, ser independiente. Seguir siendo como es. Una chiquilla madura y madurando. Hija y seguro que madre. Como lo es como nieta. Con amor infinito. Más de lo que cree. No sabe todavía todo lo que lleva dentro. No se lo voy a decir hoy ya lo sé. Pero ella lo tendrá que descubrir y sacar. Seguirá sus pasos. Personalidad le sobra y bondad a raudales. Esa es ella. Una chica, de hoy. Una excelente persona. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Sigue tu camino



Cuando nada tiene explicación
Cuando nada entiendes
Cuando dejaste tu vida en su vida
Cuando su despedida es un adiós

Solo mira en ti,
Solo busca tus recuerdos
Solo intenta comprenderte
Solo piensa en ti

Seguro que alguien te espera
Seguro que hay quien te quiere
Seguro que tu odio te lo arrancará
Seguro que te hará feliz

Deja en paz su vida
Deja que salgan tus lágrimas
Deja que vuelvan tus risas

Deja que llegue tu amor

miércoles, 24 de septiembre de 2014

17 el Colorao



Subía Joaquín con su llavero en la mano, era más conocido ese llavero que él mismo, su virgen colgando, la de la Fuensanta, devoto desde antes de nacer. Sus llaves sonaban, solo con levantarlo era suficiente para que Pepe parara su 17 colorao.
Pepe, ese pedazo de hombre joven y maduro a la vez. Con tanta experiencia como cada uno de sus clientes del bus le daban. Era su confesor, su confidente, su alma y su corazón. A todos los conoce por su nombre.
En el cruce para el bus a saludar a la señora Maruja, su nieta se rompió la pierna en el último campamento. Pero ya está corriendo con la escayola. Juventud que sana rápida, no como Manuel que anda renqueante todos los días a su diálisis en el hospital, tiene un humor de perros, esta sordo, y cree que nadie le escucha, grita, pero se le mira a los ojos y se calma. Y en la siguiente parada, la del puente, sube Juan y su señora Juana, y no paran de recontar los viajes del Inserso, deseando volver por ahí al siguiente. Cuentan y recuentan el de Benidorm, ese de los fines de semana, solo de sábado y domingo, como bailan los jodíos. Eso dicen. Yo les creo. Se le nota la marcha. Quieren conocer Extremadura. Donde dicen estuvo Julián y que nunca quiso conocer los monumentos, pero que se ponía morado a embutidos y jamón. Por eso se murió, dice Juana. Pero se llevó lo suyo a la tumba.
Ahora sube Maribel, esa chica tan guapa y joven, morena, con su cola recogida con una pinza de nácar, pero muy prudente. Es estudiante, siempre cargada de sus libros. Ni habla, pero es la alegría del bus, su sonrisa y risas son tan espontáneas y sinceras que contagia a cualquiera. Los chascarrillos siempre son respondidos con sus risas. Nadie como ella para animar. Ay si algún día hablara, ciertamente que aun haría reír mucho más, se le ve en sus ojos su timidez pero está deseando perderla. Seguro que soltará su frase y será bienvenida.
Pepe aguanta carros y carretas. Su vida es un poema. Enamorado de casi de todo. De la vida, de las mujeres, de sus gentes, de sus amigos. Tiene un hondo pesar. Su vocación de guardia civil lo lleva por el mal traer. Quiere. Se ha presentado varias veces y nunca llega el momento de que le digan que sí. Y mientras a conducir el 17, el colorao.
Parece que son los mismos los que andan por las aceras y siempre a las mismas horas están en la parada, son costumbres, son sus horas, se mueven porque algo tienen que hacer. Y Pepe siempre a las mismas horas pasa, espera, tiene esa paciencia que a los mayores les gusta.
-No corras, ve despacio, no arranques hasta que me siente.
-uff has puesto el aire ahora que me había quitado la chaqueta.
-Nada lo quito, no se preocupe.
-No tengas prisa por arrancar que la reuma no me deja bajar los escalones.
-Nada Sr. Carlos, tranquilo que no arranco hasta que baje.
-Gema baje por delante que a usted le cuesta más bajar.
Y al llegar a la universidad todo cambia, los mayores abajo, los jóvenes arriba, el jolgorio a tope.
-Pepe sube la música. Cambia de emisora. Esto aburre.
El caso que este 17 es curioso, la mitad del recorrido es de jóvenes y la otra mitad de una residencia de mayores.
Y mañana mercado. Que locura, suben todas a la vez. En dos paradas se llena y lo malo no es que se llene sino los carros de la compra. Todas con el suyo. Pobres mujeres, bueno y pobres hombres que ya están a la par. A su edad y ahora de vacío pero en la segunda vuelta, suben los mismos pero el peso es el doble. Si no pueden con los carros los pobres.
Y Juan Bautista, que vino de Camerún a intentar ganarse la vida, y lo ha conseguido, mecánico en el Palmar, amable y solícito como `pocos. Viene siempre por las noches. Si casi ya tiene acento murcianico. Es muy duro su trabajo, pero su esfuerzo le recompensa, cuenta como manda dinero, algún día tendrá a toda la familia aquí. Es algo que cuenta Pepe. Antes nos íbamos a Alemania en los 60 y ahora vienen en este siglo. Todo cambia y a todo nos tenemos que acostumbrar, la globalización no empezó hace unos años, empezó con Atila que unió a medio mundo conocido y con Alejandro Magno mas. Ya dijo el Rey español, que en sus dominios no se ponía el sol. Nada van a descubrir los políticos de ahora el unir a los pueblos, ya se unen ellos solos, unas veces más por necesidad que por devoción.

Abdala, ese chaval que en el Centrofama aparca coches, majo donde los halla. Cuenta Pepe que un día le compró una botella de agua, estaba medio ahogado en la acera, y desde entonces es el asiduo saludando al paso del 17, el colorao.
Pedro tiene sus cosas, esta cojo, nunca dijo que le pasó. La fama de los cojos de mal encare, en su caso es todo lo contrario, es una bendición de persona, amable, servicial, y atento con las personas, es capaz siempre de levantarse para que se siente cualquiera, y a una mujer con más ganas.

Pero Pepe siempre está ahí, estará, esté donde esté en su vida, en el 17, el colorao.

Asturias



Del tópico, pero cierto, que Asturias es España y el resto reconquistada, yo estoy convencido.
Cuando conocí aquella tierra tenía los años de un niño que empezaba a andar. Mis recuerdos están más en el duro viaje que en la tierra en sí. Menos de 6 años contaba y Avilés era nuestro destino.
Duro el viaje, difícil su camino, complicada su orografía, inexpugnable para muchos en su tiempo. Imprime un carácter en su gente.
Asturiano, Asturiana. Firme en sus decisiones que robustecen sus proyectos. La humildad raya en la sobriedad, hay poco o mucho según se mire. El que escaso anda sobrado está. Mente clara, inteligente y despierto, gran observador. Y amante de tantas cosas que la naturaleza que le rodea es la que menos despierta sus pasiones. Gusta más de las personas, de sus gentes de sus amigos
El contraste del cielo, a veces gris, a veces negro, poco sol y mucho orballo. Del dulce al salado, de río al mar, del salmón al campanu, de la leche al queso, de la vaca al chorizo. De la legumbre a las fabes. De la mirada limpia al oído sereno. Fuerza en su carácter. Fuerza en su físico. Rudo su paisaje pero bello su entorno. Covadonga escondida donde la Santina habita. Cuesta llegar, el esfuerzo es merecido.
Miras al mar desde lo alto de sus montes. Es difícil arribar pero más salir. Lloras cuando llegas y lloras por no marchar.
No de Bable se habla cuando el castellano se entiende. Cualquiera lo puede. Cualquiera vale, cualquiera lo siente.
Qué más da si es España antes o después. Don Pelayo luchó, pues sigamos por ser y no por no ser.

Asturias es España. Y España también.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Café


No todos los sentidos son capaces y necesarios para poder apreciar este triste fruto en sus inicios.
El olor no tiene sentido en la rama, pero si el color, su tacto solo se encuentra en la mano que lo toma, del sabor no hablamos hasta su final, pero la vista está en todo su proceso.
Lo vemos crecer verde, cambia a ocre, se dora, y broncea como una piel al sol. Cambia de cuerpo, sube su aroma, enriquece su brillo. Oro en muchos sitios con valor sin igual.
Su proceso lento y ambicioso, sin prisas y cariño deja sus granos convertidos en un manjar.
Nunca se debería embolsar, nunca esconder en arpilleras, nunca dejar que se mueva.
Pego su vida es una transformación sin parar. Verde, marrón, ocre, oro, bronce.
Blando, duro, exquisito, machacado, molido.
Al sol, a la luna, al viento madura.
De nombre todos los posibles, más que naciones, más que ríos, más que montañas, más que personas, tantos, como plantaciones existan.
Su vista de un líquido de ambrosía, su aroma de recuerdos de naturaleza, el susurro de sus burbujas en su crema y el sabor de todo el amor con el que llega a tu alma.
Y llega a las manos de Inma que te hacen vivir las sensaciones únicas de todos los sentidos.

Bendito café que hasta la sal la secas. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Ese eres tú



Encontré a otro loco en mi vida.
Muy parecido a mí, otro del siglo XV, otro del Renacimiento,
De los que valen,
De los que inventan,
De los que se atreven,
De los valientes,
De los que no les tienen miedo a las cosas,
De los que su camino son tantos que van y vuelven,
De los que se equivocan y no les da miedo,
De los que repiten,
De los que se reconocen a sí mismos,
De los que salen y no entran,
De los que no huyen, 
De los que los que luchan a ciegas,
De los que andan a borbotones,
De los que mandan,
De los que saben mandar,
De los que nacieron desde abajo,
De los que subieron a nado,
De los que triunfan a fuerza de equivocaciones,
De los valientes,

Alguien que merece la pena  escuchar, de los que se les oye, de los que se les escucha, de los que se aprende, son más jóvenes pero son más vivos, de los que viven rápido, de los que leen a páginas dobles, de los que las botellas son vida, siempre medio llenas y los platos bellezas.
Un hombre de lo
s pies a la cabeza, con más virtudes que defectos, que para que lo poco que lo conozco son muchas. Pero que merece la pena estar, sentir y vivir junto a él
Te enseña, aprendes y algo de poso, como el buen vino, deja en ti

Ese eres tú

Vaya Río



Donde el río nos lleva
La corriente nos empuja
Es el tiempo quien nos para o nos aleja
Alimenta y acrecienta.
Nos acompaña sin remedio,
Cruza los puentes del almanaque
Cada hoja, es un otoño.
Cada rama un año.
Y el tronco una vida.
Surca el arroyo, torrente o regato.
Hasta que caudaloso, desagüe.
El tronco se quiebra en las rocas del mar.
Arranca su corteza en guiñapos
Destroza su vida en los acantilados.
Solo las gaviotas son testigos mudos.
Solo el cielo ve el fin.
Nadie como la luna para acunar el amén.
Ahora el tiempo se para.
Ahora el río sigue.

Ahora el mar continúa.

Y fue para siempre



¿Sabéis lo que os digo? Que le voy a contestar, sin más. Y mirar que pasa. Tanto pudor, tanta estrategia, tanto hacerse valer para que pasen los días y en mi cuerpo se vayan clavando cómo desfiladeros las marcas de las ambiciones, de las necesidades de vida. Los hombres están ahí. Unos quieren y otros desean. Y entre unos y otros hay que decidir. Vosotras me recrimináis por mi ligereza, por mi falta de ambición. Y así os va. Mas solas que la una.
Pues le voy a contestar. Qué más da mi inteligencia, mi conocimiento, mis sentimientos más íntimos de mujer, mis alocadas salidas de tono. Y si me dice que salte, saltaré y muy alto.
En medio del probador me llama y con la falda en los tobillos y el tanga enganchado, sin la blusa, me siento en el estrecho taburete y nos dedicamos a contarnos nuestras historias. Más de media hora de conversación. Y vosotras, arpías, buitres de la moda, solo buscáis más ropa que probarnos.
¿Pues sabéis? La conversación preciosa, de las que te visten más por dentro que por fuera.
Dejarme que mi inteligencia se dulcifique, que mi dignidad se quede donde yo quiero y no vosotras.
La siguiente será la mía. Y le llame el domingo, justo a la hora que jugaba su atlético del alma. La conversación duró las dos horas del partido.
La próxima ni habría móviles. 


Habría labios por medio. Y quizá para siempre 

jueves, 18 de septiembre de 2014

Esperanza



Mi visión es muy particular de la esperanza, de la alegría, del optimismo. Sé que está en mi camino, en cada uno de los recodos de mi vida. Paso a paso quito piedras, doblo esquinas, subo cuestas, desciendo desfiladeros y muchas veces los obstáculos parecen insalvables.
Son muros enormes, puertas de castillos blasonadas, cierres de cárceles imposibles, pero si no puedo saltarlos, cruzarlas, abrirlas, pues las bordeo, las hago nuevas, o robo las llaves. El caso es que la ilusión por mi camino no disminuya.
Te atemoriza la decisión no la dificultad. Puedes doblar el acero más duro, besar la piel más delicada, conseguir tu meta. Pero te asusta la indecisión de cómo seguir adelante. La duda del camino, la elección correcta, la vida es la tuya, la que tu camino te lleva.
No tardes en elegir y mucho menos que tus miedos te paralicen. Tus propias críticas son las peores. Te atan a tu cobardía. Cuando decides dar un paso es porque te dejaste otro sin dar. Y ese ya ni vuelve. Arrepentirse es casi siempre no ser consecuente con tu compromiso. Y la vida es una gran mochila que debes llenar de experiencias. No de errores. Ni de problemas. Solo de veteranía.
Y hay otra cosa, de cada experiencia que vivas reflexiona, vívela en su máxima intensidad. Párate  un poco a disfrutarla, en aprender de ella. Se guardará en esa mochila. Y quizá te haga resolver con mayor rapidez y seguridad situaciones venideras.  

El camino, tu vida está lleno de luces y sombras. De negros y blancos. De malos y buenos. De señales de aviso, esas que te llevarán a cumplir tus sueños, tus ilusiones, tu esperanza, tu alegría.  

Andar es Morir



Se acaban las vacaciones y sigue sus pasos como tantos días. Espera que ahora pueda entrar en más puertas. La soledad, de las calles y paseos de días anteriores, se empiezan a tornar en movimiento tenue hasta que llegue la algarabía.
Las parejas de la mano se despiden a besos. Los pantalones cortos se cambian por faldas y pantalones largos, los top y polos por camisas de manga larga. Los escaparates quitan sus carteles y se visten de nuevo con sus maniquíes.
Sus pasos son continuos y su mirada más precisa. Los niños aun no aparecen. No tardaran. Las paradas a preguntar ahora son más. Las puertas se abren. No se mira ya en los cristales, mira dentro de éllos.
Empezarán los colores ocres a sustituir a los brillantes. El agua dejará de ser automática para ser divina. Y la calima al aire frio. Sus pasos continuarán todos los días hasta que llegue el invierno y vuelva el estío.
Quiere parar o dejar de ser un parado. Parar es vivir.

Andar es morir un poco todos los días. 

viernes, 5 de septiembre de 2014

El Primero de Muchos



-Hola, que haces?
-Nada, viendo un partido
-Pues siéntate
Nunca se está preparado para recibir esta primera noticia. Cuando la recibes, toda tu cabeza se arrebuja de sentimientos, nos sabes valorar adecuadamente las sensaciones, no entiendes de prioridades. Solo saber si ese acontecimiento es deseado.
Con el sí es suficiente para explotar tu alegría. Entonces piensas que es Ley de vida. Es el primero, que todo se dé bien, que ellos estén felices, que empiece a cuidarse, si cabe, un poco más. Más responsabilidad, pero conociéndola, va sobrada.
Y sin manual. Pero tiene todo el apoyo y ayuda de los suyos. Probablemente nos peguemos por ayudar más y mejor. Y la experiencia ya la irá adquiriendo.
Vendrán, a su tiempo, las manías, los colores, los sabores, el sexo, vendrá bien? Los nombres, la ropa, la habitación,
Decírselo a los suyos, a la familia, los amigos, los conocidos. Toda su vida va girar a su alrededor. No habrá más que esa vida dentro. Será su centro, el ombligo del mundo. La razón de vivir, la ilusión por sentirlo, por verle, por abrazarle, de comérselo literalmente.
Vendrán días de vigilia larga, de cansancio extremo, de sufrimiento innecesario, de preocupaciones ilógicas. De aprender lo que es una nueva vida. Su vida. La que ella ha querido que sea.

La felicidad llenará sus vidas. Alegrará sus tristezas, salvará los momentos más difíciles. Pondrá su lógica a su existencia. 

Proverbio Chencho


Trata a la personas de tal forma que cuando vuelvas no tengas que llamar a la puerta, no tengas que preguntar su nombre, no tengas que buscar su casa.
Ellas sabrán quien eres, sabrán tu nombre, sabrán abrirte más que su casa, su corazón que ya dejaste expectante.
Cada sonrisa será una fiesta, cada frase amable será una satisfacción.
Recuerda que la felicidad esta muchas veces detrás de la puerta que no abrimos. A la vuelta de la esquina que no doblamos, debajo de unas lágrimas que no enjugamos, de recibir más que exigir. De dar más que pedir. Que la desgracia más grande se puede decir con una sonrisa, que compartir es doblar la felicidad y partir por la mitad la pena.
Una mano boca arriba siempre recibe y un puño nunca alberga esperanza. Una mirada sincera siempre confía y un abrazo de corazón trasmite tu amor. Todo es cuestión en descubrir toda la felicidad que hay esté donde esté. Es mucho más fácil llorar, lo difícil es reír cuando estas triste. Pero compensa el doble. Se es más valiente hacer reír cuanto el llanto te ahoga, ya lo dijo el payaso. La sencillez está llena de felicidad. No compliques ni tu vida ni la de los demás. No estés triste por tu vida pasada, seguro que te espera la felicidad mañana. Y hacer feliz a los que te rodean, te devolverán el ciento por ciento. Intenta descubrir todos los días tu felicidad pero no intentes comprenderla, perderá su magia de descubrirla.

Haz feliz a los tuyos y ellos te harán feliz.