domingo, 28 de diciembre de 2014

El Amor te Elige



Sus miradas sabían expresar sus sentimientos, transmitían su complicidad y sus ilusiones. Se veían poco, encuentros fugaces, pasillos llenos de gente. Entradas en ascensores atestados. Pocas palabras, muchas sensaciones en sus ojos. La vida cotidiana era bonita y dura a la vez. Los días eran eternos y efímeros otras veces. Siempre al contrario de lo deseado. Tan cerca y tan lejos. Juntos en el mismo edificio, aquel grandioso hospital. Unidos por una misma oportunidad de servicio a los demás.
Sus vidas personales eran muy complicadas. Y la necesidad de no implicarse en otras por hacer sufrir, llevaban al efecto contrario en élla. Cuanto más se apartaba, más lo deseaba. Notaban que sus corazones vibraban pero no en la misma sintonía que necesitaban.
Pasan los días. Las miradas frustran. Las vibraciones son de sinfonías lentas y de notas tenues. Ya no explotan en óperas de Wagner. Se distanciaba el amor. Ese amor que te llega sin que lo busques.
El dejó al amor antes de hacerla sufrir. No quería implicarse en vivir junto a ella, hasta que su cáncer le diera una esperanza cierta o un fin seguro.

Nunca se sabe cómo reaccionamos ante el amor hasta que no lo vestimos a nuestro gusto.