viernes, 21 de marzo de 2014

Llega la maldita primavera






Y llegó la primavera, sus flores, sus olores, sus colores, sus plantas, sus sangres calientes.
Un cambio de vida, dejamos los colores oscuros y negros del invierno para enfundarnos de los rosas y azules de la primavera. Dejamos los sayos pesados para vestirnos de sedas vaporosas. Dejamos al aire nuestros cuerpos después de tanto frío pasado. Los olores a "sagato" y a estufas dan paso a perfumes y colonias.
Los edredones y mantas vuelan como alfombras de Aladino a tintorerías y armarios dejando paso a sabanas de hilo que acarician nuestros cuerpos.
Ventanas y puertas cerradas se abren de par en par para que entre la primavera.
Puñetera primavera que deja entrar a los bordes de los mosquitos que aterrizan de madrugada sobre los pabellones de nuestras orejas. De los tábanos asesinos que matan nuestras pieles creando tumbas de sangre como montículos de ampollas. Moscas cojoneras que se comen nuestra comida.
Animales del demonio que alteran nuestras vidas y nuestros sueños.
Las flores, el heno, el trigo, el olivo, el polen, los ácaros. La madre que los parió. Llantos y más ahogos. Desesperación total. No hay segundo que una lágrima o estornudo se oiga 

Mal vamos con la primavera, mal vamos