jueves, 20 de octubre de 2016

PUEDE O NO

Jueves, 20 de octubre de 2016

Hay una palabra en la RAE que nos da miedo de verdad, pánico diría yo. Es una palabra que, al oírla, ya que muchos, muchísimos de nosotros, somos incapaces de pronunciarla, la asociamos a desastre total, muerte.
Intentamos decirla, hacemos campañas de todo tipo para concienciarnos, redes sociales, boca a boca, con la familia, con los amigos. Pero nada. Fotos en blanco y negro, Lazos rosas. Turbantes rosas, mariposas por doquier, pero nada.
La conversación en la consulta de un médico:
-Mire usted, le hemos encontrado un tumor, una enfermedad, que va a ser dolorosa y de larga duración.
- Doctor, ¿me está diciendo que tengo Cáncer?
Ésta simple conversación nos hace ver las distintas formas de comunicar esta enfermedad. Y digo distintas porque si cambiamos los papeles veremos como el Doctor puede trasmitir este diagnóstico de otra forma, totalmente sencilla, directa, amable. La forma y el modo donde se dé la noticia es tan importante como la propia enfermedad.
En la consulta, en el ambiente adecuado, sin que nada ni nadie moleste el momento, mirando a la cara, a los ojos, con serenidad y firmeza. Manejando muy adecuadamente las emociones que va a producir esa frase definitiva.
El paciente puede o no ser receptivo, puede o no, querer saberla, puedo o no, oír la “maldita” palabra Cáncer.
No solo el doctor debe ser doctor en su especialidad, el mejor, que, seguro que lo será, debe ser el mejor en saber trasmitir este diagnóstico. No todos estamos preparados, en la vida, para soportar las vicisitudes que no llegan. No todo queremos escuchar lo que nunca sabremos pronunciar.
El Cáncer es una palabra maldita, está claro, pero es solo el nombre de una enfermedad que se cura, que tiene solución. Pero al igual que el dolor hay quien es capaz de soportarlo mejor, y otros nunca, hay que saber entender las dos opciones.
Hemos contribuido, y me meto yo, a aquella famosa campaña de “No lo llames una larga y penosa enfermedad, llámalo cáncer” para darle carácter de normalidad. Personajes muy famosos, de todos los ámbitos contribuyeron a ello.
Hay muchos, muchísimos pacientes que quieren saber de qué se trata, pero otros, quizá los menos, que no quieren saber nada de nada. Qué los curen y nada más.
Escuché una frase muy clara para este caso: “una rosa es una rosa, de colores, pero una rosa, por muchas espinas que tenga”.
El médico va a hacer su labor de curar, pero la verdadera curación, como dice mi buena amiga: “Está en la cabeza del enfermo y el entorno que tenga. El paciente de Cáncer debe ser consciente de lo que tiene, aunque no quiera saber más, debe contribuir a su curación”.
"El Cáncer de mama, que hoy es su día, se cura en el 85% de los casos, y en el 99% si es coge a tiempo, (Prevención)".