domingo, 9 de octubre de 2016

NUNCA ES NUNCA


Domingo, 9 de octubre de 2016

La indignación por las noticias continuadas y ampliadas, sobre la violación de una chica en las fiestas de San Fermín, es cada vez mayor. Los detalles que se van descubriendo a cuenta gotas son cada vez más escabrosos.

El último descubierto por el juez que lleva el caso, es de otro suceso acaecido anteriormente al mes de julio en Córdoba.

Una chica, drogada, forzada, sola y sin consentimiento, fue usada, ultrajada, violada, maltratada, pegada, abandonada y no sé cuántos más participios podría poner, por cuatro de aquellos “machotes” de San Fermín.

Están en la cárcel, solo faltaba que estuvieran en su casa esperando el juicio, el juez sigue buscando más datos, pruebas de ese y otros delitos. Parece, que no solo el hecho de cometerlos era suficiente, había que hacerlos públicos para seguir demostrando su hombría, lo machos que eran, lo fuertes y mandones, los grandes héroes de la vida.

No sé qué pena debe imponer la ley en este caso. No sé qué consecuencias tendrán en sus vidas. La verdad es que me importa un bledo.

Lo único que me importa es que nunca más vuelva a ocurrir, y NUNCA ES NUNCA.

El machismo, es algo que debería erradicarse totalmente en la educación de base de la humanidad.

La sociedad tiene que cambiar mucho tanto por parte de los hombres como de las mujeres, porque hasta los que no somos machistas, tenemos algún deje. Y hasta las que son feministas consienten pequeñas cosas que no deberían.

Y, por otro lado, para mí, el machismo es un mal endémico de la sociedad. El feminismo no lo es. Es solo una contra reacción ideológica que por desgracia no tiene ninguna trascendencia social.

Cualquier tipo de presión, manipulación, imposición de un sexo sobre el otro es algo que no entiendo.

En el ordeno y mando como método no me vale ni en el ejército.

Y para terminar una frase lapidaria de mi buena amiga: “Para mí solo hay un tipo de consentimiento y es decir Sí. Si yo no digo SI, estoy diciendo no”.